📝 Poesía


«La poesía no quiere adeptos, quiere amantes»

Federico GarcĂ­a Lorca

El hilo que nos une
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Cual filamento de sustancia eterna
que vadea montañas, valles y mares,
perpetuo vĂ­nculo con quien amares
que el azar de ambos extremos gobierna,

es la poderosa fuerza que hiberna
bajo tupidos mantos estelares,
y sin importar si lo deseares
prenderĂĄ como llama de lucerna.

Hebra que mĂ­stica aguja entreteje
en el inmenso tejido impune
de cualquier estela que el tiempo deje,

al daño de la distancia es inmune
y seguiremos, aunque nos aleje,
aferrados al hilo que nos une.


Sino
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Poderosa fuerza que guĂ­as los pasos
y conduces hacia un fin no escogido,
por un camino que no es elegido
sobre el que ya se ciernen los ocasos.

Bajo la fuerza de hilos caprichosos,
para muchos el tiempo deslucido
transcurre cual caudal embravecido
arrastrando sentimientos dichosos.

Laberinto de tortuosas paredes,
armado con el mazo de los actos
haré para que mis pasos no vedes.

 ÂżAcaso tus designios son invictos,
es forzoso sucumbir en tus redes
cumpliendo con anhelos imperfectos?


Vuela, vuela alto
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Abre tus alas y acaricia el viento,
que la ilusión sea tu compañera,
las velas, los remos de la galera
que surca lejos del abatimiento.

Es el miedo perverso sentimiento,
invisible e intimidante frontera,
que aĂșn se derrite como la cera
bajo la llama del atrevimiento.

Mortal herida para el alma inquieta
es la sombra perpetua de la duda,
sutil lamento de triste saeta.

Que aquella inquietud hasta ahora muda
se alce como la estela del cometa,
cual tesoro eterno y esencia desnuda.


Ella
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Amada y odiada, nunca inadvertida,
ella es inherente al alma humana,
poderosa y sutil fuerza que emana
de las vicisitudes de la vida.

Pesada losa si no es bienvenida,
ella corteja sigilosa y arcana,
para ser de nuestra paz la guardiana
o de nuestras miserias su guarida.

TĂș me brindas tus cĂĄlidos abrazos
o me empujas al caos y la locura,
yo elegiré la esencia de tus lazos.

TĂș, mi fiel compañera de aventura
y musa silenciosa de mis trazos,
en tus caricias brilla mi cordura.


Alter ego
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Bizarros albores de la juventud,
germen de una carrera en la milicia
en forma de aventura vitalicia
en cuyo seno alcanzo mi plenitud.

Ingenios de formidable magnitud
que la madre naturaleza auspicia,
desafĂ­os resueltos con pericia
convierten mi profesiĂłn en mi virtud.

Amparado en mi pluma reflexiono
y entre las letras busco mi sosiego,
ante mĂ­ unos versos donde visiono

vidas soñadas que arden en el fuego,
vidas soñadas con las que ambiciono,
quimeras donde mora mi alter ego.


Mundos enfrentados
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Innumerables son nuestros anhelos,
borrosas utopĂ­as muchos de ellos,
lejanos horizontes, aunque bellos,
cual albores en mundos paralelos.

Ambiciones y deseos de altos vuelos
deslumbrantes como fuertes destellos,
cruel destino que nos aleja de ellos,
de los sueños que moran en los cielos.

ÂĄOh FrustraciĂłn!, dama de frĂ­o abrazo
que atormentas y ensombreces el alma,
siempre acechante, ofreciendo el regazo,

siempre presta a romper la dulce calma
con la fuerza brutal de un cañonazo,
siempre punzante, como hoja de palma.


El mundo de los sueños
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Enigmåtico mundo de los sueños
que pasiones y delirios levanta,
anhelos e ilusiones amamanta
en ånimos resueltos y risueños.

De su secreto todos somos dueños,
pues oculto y misterioso aun nos canta
los entresijos que, como una planta,
sutiles brotan de ocultos empeños.

No es sino el camino a la felicidad
que vadea este oscuro y angosto valle,
el garante de la sutil dualidad

donde, grabados cual mĂ­stico entalle,
pugnan los deseos y la realidad.
Que esa lucha, a mi alma, siempre avitualle.


CĂĄnones
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

FĂ©rreas varas que no miden todo
azotan vehementes los sentidos,
felices danzan los falsos cupidos
alrededor del corazĂłn beodo.

LegĂ­timo reflejo en tu modo
y en la melodĂ­a de tus latidos,
no importan apellidos o vestidos,
pues terminan tragados por el lodo.

Te miro a los ojos y la distingo,
tras ellos, la mĂĄs preciada riqueza,
con ella, el fuego de la duda extingo

y avivo la llama de la certeza.
Contigo aquella noche de domingo.
Contigo, embriagado de tu belleza
.


Triste preludio
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Resuellos de devastaciĂłn y muerte
empaparon con su gélido aliento
los campos españoles de tormento,
arruinando para siempre su suerte.

Topar dos veces con la piedra inerte
es para el hombre como un juramento,
voces de la Historia que trae el viento
gritan con vehemencia que despierte. 

Oscuros horizontes se vislumbran,
fantasmas del pasado que renacen
de las mentes oscuras que se encumbran.

Donde mis penas y alegrĂ­as yacen,
donde el sol y las estrellas relumbran,
que Fortuna y Destino se entrelacen.


Romance a la aurora
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Portador de gran belleza,
que una mano misteriosa
dibuja en lienzo de nubes
cual mil formas caprichosas,
se alza sobre los albores
que de toda noche brotan,
y trae siempre en su regazo
ilusiones silenciosas.

Vivos colores despiertan,
anunciando la ostentosa
llegada del Rey de reyes,
alegres y seductoras
melodĂ­as son cantadas
por los pĂĄjaros que posan
sus delicadas figuras
sobre las ramas frondosas.

Sublime aroma desprenden
flores que en el bosque moran,
con sus pétalos bañados
por rayos de luz que asoman
saludando al nuevo dĂ­a
por entre la verde fronda,
sombreando su silueta
elegante y majestuosa.

Brisa fresca que despierta
acariciando las rosas
con sus manos invisibles,
sedosas y juguetonas,
susurra sutiles cantos
a la bella mariposa,
brindåndole compañía
a su dama sigilosa.

Es cuando la luz emerge
de la noche misteriosa,
cuando el sol asoma entre
la lejanĂ­a brumosa,
que un nuevo dĂ­a renace
como ave fénix que porta
grandes sueños y esperanzas,
hermosos como la aurora.


A una dama llamada noche
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Ella nace del ocaso,
ostentando la belleza
resurgida de la ausencia
del Astro Rey, que la besa
en cada nuevo atardecer,
fugaz despedida eterna
teñida de color fuego
que la oscuridad acecha.

Le gusta ir engalanada
con su tĂșnica de estrellas,
eternamente brillantes,
siempre alegres compañeras.
Lejanas constelaciones
son sus fieles centinelas,
guardando celosamente
el encanto de su dueña.

En ella mora la luna
acariciando las mareas,
guardiana de enamorados
e inspiraciĂłn de poetas,
blanca señora en el cielo
siempre perfecta y coqueta,
reyes suspiran por ella,
tan solo uno la corteja.

Musa del imaginario
y anfitriona de leyendas,
es bajo su manto oscuro
y entre las densas tinieblas
cuando las debilidades
del ser humano revelan
un mundo lleno de sombras,
reflejo de su alma abyecta.

Mujer de cabello negro
y de ojos que centellean,
blanco lunar en tu rostro
dibuja su forma plena,
tĂș, mi amante y confidente,
me regalas una estela
con aroma de amanecer,
tĂș, regazo de quimeras.


A ti, musa
Por JesĂșs GarcĂ­a JimĂ©nez

Musa, amiga y compañera,
con tu mano limpia y pura
acaricias mi tormento
aliviando mi amargura;
el calor de tus abrazos
es la fuerza que me encumbra
a la altura de las nubes,
liberado de ataduras.

Surcando el mar de los sueños
quiero traerte la Luna,
mas la Dama de la Noche
desde su morada oscura,
me implora con vehemencia
que no empañe su blancura,
pues su celestial belleza
se deslustra ante la tuya.

Alzas tu mirada al cielo,
mar de luceros la inunda,
tus ojos son las estrellas
que gobiernan mi cordura,
la magia de tu sonrisa
me arrebata a la locura
imaginando contigo
de mi vida una aventura.

Eres la fuerza del volcĂĄn
tras un velo de mesura,
sensual y cautivadora
bajo tu aura de dulzura;
celoso vivo de esas ropas
porque cuando estĂĄs desnuda,
brillas vestida de mujer,
natural, sincera, pulcra.

Yo te regalo estos versos
y a ti consagro mi pluma,
por ti me ahogo en suspiros
y me pierdo entre la bruma
de este océano de letras;
es tu aroma que me inunda
y me inspira este romance que
yo te ofrendo a ti, musa.


4 thoughts on “📝 PoesĂ­a

  1. Todos preciosos!
    Te dejo uno mĂ­o, antiguo( nada que ver) :

    Sonido tenue de las olas,
    libres, y a la vez atrapadas
    Al igual que mi vida,
    sola y acompañada.
    Nubes que tan cerca estĂĄis del mar,
    arrastrando el sonido de las olas vais.
    Dejar el tiempo pasar,
    que traiga nuevas buenas ya.
    Brisas salinas
    vientos del este,
    surcar pronto ese mar que aleja mi mano de la suya y no la deja tocar.
    ÂĄInalcanzable como el infinito!
    Compañero surca estos mares, trae pronto de vuelta,
    a ti y a tu vida;
    pues sin ti no respiro.
    pues sin ti no existen:
    la fantasĂ­a de la noche,
    ni la dulzura del dĂ­a.

    • Muchas gracias Isabel, por pasarte por el blog y comentar. Me alegra que te hayan gustado los poemas de esta secciĂłn. El tuyo es bonito, intenso y emotivo. Gracias por el aporte. CuĂ­date y siĂ©ntete libre de visitar el blog siempre que lo desees. Un saludo 🙂

  2. Me encanta esta nueva secciĂłn!đŸŒč
    Como decĂ­a Pablo Picasso entre otras muchas cosas…
    “El arte quita del alma el polvo de la vida cotidiana”
    Y tu tienes mucho ARTE JesĂșs!!âœšđŸ˜đŸ‘đŸ»đŸ‘đŸ»
    Te felicito! Saludos cuĂ­dateđŸ€—

    • Ohhhh gracias Raysa! Gran frase del genial Pablo Picasso. Gracias por tus amables palabras y gracias por ser una fiel lectora. CuĂ­date mucho y mantenemos el contacto 😉

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