Fort William

Dado que se trata de uno de los centros turísticos más importantes de las Highlands y el principal núcleo urbano de la provincia de Lochaber, ocupa una posición notable y es fácilmente accesible desde Glasgow y el cinturón central de Escocia. Con un entorno espectacular y ubicado en la orilla de Loch Linnhe, bajo el imponente macizo de Ben Nevis, la montaña más alta de Gran Bretaña, es considerada la capital del outdoors en el Reino Unido. Aunque no solo ofrece una amplia gama de actividades al aire libre, sino que también tiene importantes lugares de interés, monumentos, un museo, varios memoriales y muchas y variadas tiendas y locales donde comer y tomar un refrigerio. Este es el pueblo de Fort William.

Se trata de la población más importante de Escocia al sur de Inverness, al oeste de Stirling y al norte de Glasgow. Forma el centro natural de un área muy grande y el foco de las rutas por carretera y ferrocarril en toda la región. Es muy probable que la mayoría de los visitantes de las Tierras Altas pasen por aquí tarde o temprano.

The Parade, un agradable parque urbano al sur de Old Fort

Fort William tiene todo lo que se pueda necesitar durante una estancia en las Highlands. High Street, la principal calle comercial, tiene una variedad razonable de tiendas, y los entusiastas de las actividades al aire libre están especialmente bien atendidos por los grandes puntos de venta cercanos a la estación de tren. Además, el área comercial al norte de la estación alberga un gran supermercado para que aquellos que preparan travesías de varios días con acampadas puedan abastecerse de forma correcta.

High Street, la principal calle de Fort William

El pueblo marca el final de West Highland Way (🔗), la caminata de larga distancia más antigua, célebre e icónica de Escocia con 154 km, que concluye en el extremo sur de la calle principal de Fort William, en el lugar donde se encuentra la estatua de un hombre sentado que mira hacia Loch Linnhe, y es además el comienzo de Great Glen Way, otro largo recorrido de 127 km, cuyo inicio se encuentra al noroeste de Old Fort. Siempre, en cualquier época del año, hay un flujo constante de viajeros y senderistas, unos cansados y doloridos que vienen de finalizar el WHW y otros frescos y con ganas de caminar que se disponen a alcanzar la norteña ciudad de Inverness a través del GWG.

Lugar de inicio del Great Glen Way

Como casi todos los pueblos y ciudades a lo largo y ancho del territorio británico, Fort William cuenta con varios templos en los que rendir culto a las distintas creencias arraigadas en la población. Así, en The Parade se ubica Duncansburgh MacIntosh Parish Church (🔗), una congregación de la Iglesia de Escocia dentro del Presbiterio de Lochaber.

En Belford Road, la carretera principal que sale del pueblo hacia el noreste, cercana a Belford Hospital, se encuentra Saint Mary’s Roman Catholic Church (🔗), paralela a la carretera y cuyo edificio está dominado por la enorme torre en su extremo noreste, que asimila bastante a una torre del homenaje de un castillo medieval.

Algo apartada de High Street hacia su extremo noreste y separada de ésta por su cementerio se encuentra St Andrew’s Church (🔗), una congregación integrante de la Iglesia Episcopal Escocesa, miembro de la Comunión Anglicana mundial que remonta su historia a St Columba y los primeros días del cristianismo en Escocia, gobernada por obispos y que reconoce la primacía del arzobispo de Canterbury, quien sin embargo no posee jurisdicción en Escocia.

Es posible que la mayoría de los visitantes de Fort William ni siquiera sean conscientes de la presencia de Old Fort, los restos del fuerte que le dio su nombre al pueblo, a solo unos metros de la carretera principal que pasa por las orillas del lago Linnhe. En 1654, las fuerzas de político y militar inglés Oliver Cromwell construyeron en este lugar una ciudadela de madera destinada a ayudar a mantener su control sobre las Tierras Altas. En 1690, a raíz de la Revolución Gloriosa de 1689 y el primer levantamiento jacobita que siguió, el rey Guillermo III de Inglaterra -II de Escocia- aprobó el plan de su comandante, el general Hugh MacKay, para construir una fortaleza mucho más robusta en el mismo sitio, y desde ese mismo año ha llevado el nombre en inglés de dicho rey, William.

En julio de 1690, una flota de barcos de guerra llegó a la cabecera de Loch Linnhe para ser recibida por el general MacKay y 7.000 soldados. La ciudadela anterior fue reconstruida y se instaló una guarnición de unos 1.200 soldados defendida por 12 cañones tomados de los barcos de guerra y colocados en bastiones destinados a disuadir tanto a los clanes jacobitas como a los partidarios franceses que pudiesen llegar en barcos de guerra.

Las defensas de madera originales fueron rápidamente reemplazadas por muros de piedra de hasta 6 metros de altura y, a pesar de las primeras deserciones de las tropas Highlanders y un motín en noviembre de 1690, Fort William pronto se convirtió en una plaza permanente. A esto ayudó el desarrollo de un asentamiento cerca del fuerte que se bautizó con el nombre de Maryburgh, en honor a la reina María. El pueblo ayudó a abastecer el fuerte, y confió en éste para su comercio y protección. El nombre gaélico de Fort William, An Gearasdan, se traduce al inglés como The Garrison -La Guarnición, en castellano-, y el nombre de la aldea también cambió pronto para reflejar sus orígenes militares.

El fuerte jugaría un papel central en uno de los episodios más infames de la historia de Escocia, la masacre de Glencoe. En agosto de 1691, el rey Guillermo III ofreció perdonar a todos los clanes de las Tierras Altas que se habían alzado en armas contra él en el levantamiento jacobita de 1689, con la condición de que le prestaran juramento de lealtad antes del 1 de enero de 1692. Fueron dos compañías de tropas de Fort William comandadas por el capitán Robert Campbell de Glen Lyon quienes emprendieron la masacre a las 5 de la mañana del 13 de febrero de 1692. Las órdenes de caer sobre los rebeldes… y matar a todos por debajo de los setenta fueron firmadas por el mayor Robert Duncanson, uno de los oficiales superiores con base en Fort William.

El fuerte cumplió el propósito para el que fue construido cuando el 14 de marzo de 1746, las fuerzas jacobitas lanzaron un ataque y fueron combatidos por la guarnición, empujándolos a una retirada el 3 de abril de 1746. Dos semanas más tarde fueron derrotados de manera decisiva por las fuerzas gubernamentales, bajo el mando del duque de Cumberland, en la batalla de Culloden.

Fort William continuó sirviendo como guarnición para el ejército hasta 1855. En 1864 fue vendido por la Oficina de Guerra a una terrateniente local, la Sra. Christina Cameron Campbell, quien convirtió los edificios en viviendas y las zanjas circundantes en jardines. En 1889 el fuerte fue adquirido por North British Railway Company bajo los términos de una orden de compra obligatoria. El ferrocarril se inauguró el 7 de agosto de 1894 y siguió una ruta a través del centro del fuerte.

En la actualidad, solo se pueden observar las partes de su lado occidental, pero si bien Old Fort es ahora tan solo una sombra de lo que fue, hay mucho más que ver aquí de lo que cabría esperar, como por ejemplo el puerto de salida original, que conduce a lo que primitivamente era la orilla del río Nevis y permite el acceso a la orilla del lago Linnhe. Otras partes supervivientes de Old Fort se pueden encontrar en diferentes partes de la ciudad. Los paneles de madera que una vez se alinearon en la sala del gobernador llegaron al excelente West Highland Museum, en el centro de Fort William. También se puede ver la puerta principal original, ya que, aunque fue desmantelada cuando llegó el ferrocarril, en 1896 se volvió a montar, piedra por piedra, en el cementerio Craigs, en Belford Road, a unos cuatrocientos metros al este de su ubicación original.

Puerta principal original en el cementerio Craigs, en Belford Road. Imagen tomada de castlesfortsbattles.co.uk

En el lado sur de Cameron Square, en pleno corazón de Fort William, se encuentra el West Highland Museum (🔗), dirigido por una organización benéfica independiente y en funcionamiento desde 1922. Es bastante fácil de pasar por alto incluso cuando su presencia se haya hecho notar, dado que el tamaño aparentemente modesto de su edificio puede inducir a ello. Pero al contrario de lo que pueda parecer, este es un museo absolutamente magnífico merecedor un par de horas del tiempo de cualquiera que pase por el pueblo. Y debido que sus instalaciones se extienden más allá del edificio principal, el interior es mucho más grande de lo que parece posible desde el exterior.

Fachada del edificio del museo, desde Cameron Square. Imagen tomada de geograph.org.uk

Dentro de este museo hay una colección grande, amplia e infinitamente fascinante de objetos bien exhibidos, casi todos de relevancia para las Tierras Altas Occidentales en general y con un enfoque particular pero lejos de ser exclusivo en la era jacobita. El museo está dividido entre la planta baja y la superior, y aunque las distintas salas están numeradas, no existe una ruta recomendada para los visitantes. Este hecho empuja a simplemente deambular por cada piso y disfrutar de la increíble variedad de exhibiciones que se ofrecen a la vista, que se agrupan en una serie de colecciones que abarcan desde la historia natural y los jacobitas hasta la vida en las Tierras Altas, la arqueología y la época victoriana. También hay una sala dedicada al papel de los temibles y afamados British Commandos, que recibieron su entrenamiento militar en Lochaber durante la Segunda Guerra Mundial. Una colección en una habitación trasera en la planta baja se llama The Fort -El Fuerte, traducido al castellano-, y la sala ha sido revestida con paneles de la habitación del gobernador en el ahora ya casi desaparecido Old Fort.

Sala dedicada a los British Commandos. Imagen tomada de visitscotland.com

En los alrededores de Fort William, a unos tres kilómetros del centro de pueblo, siguiendo el trazado de Great Glen Way, se encuentra Inverlochy Castle (🔗), un castillo en ruinas del siglo XIII que ha permanecido inalterado desde que fue construido durante el reinado del rey Alejandro III. Al igual que muchos otros castillos escoceses, Inverlochy es un lugar con una historia larga y vibrante, rodeado de hechos oscuros y misteriosos. Está ubicado en la orilla sur de River Lochy, en la importante y estratégica entrada a Great Glen, un paso clave a través de las Tierras Altas de Escocia, y en la actualidad es gestionado por Historic Environment Scotland (🔗)

Entrada al interior del recinto amurallado

Construido alrededor de 1270 – 1280 por John el Negro Comyn, señor de Badenoch y Lochaber y jefe del Clan Comyn, se cree que fue levantado en el sitio de una fortificación y un asentamiento pictos anteriores, que el historiador Héctor Boece (1465-1536) registra como una ciudad destruida por los vikingos. Cuando Robert the Bruce subió al trono escocés en 1306, los Comyn, sus rivales por la corona, fueron desposeídos y el castillo estuvo desocupado durante un tiempo. En 1431 los miembros del clan MacDonald derrotaron al ejército más grande del rey James I en la primera batalla de Inverlochy, que tuvo lugar muy cerca del castillo. Estuvo bajo el control del Clan Cameron hasta 1501.

Torre Comyn

En 1505 el castillo, parcialmente en ruinas, fue otorgado a Alexander Gordon, tercer conde de Huntly, que se encargó, por mandato del rey James IV, de reconstruirlo para usarlo como guarnición real. Su hermano William Gordon, Laird de Gight, se convirtió en el amo de Inverlochy y fue asesinado a manos de los Cameron en Flodden. En 1645 el castillo sirvió como punto de parada para el ejército realista de James Graham, I marqués de Montrose, durante su campaña contra las fuerzas covenanters de Archibald Campbell, I marqués de Argyll. Esto culminó con una victoria de los realistas en la segunda batalla de Inverlochy, el 2 de febrero de 1645.

Ya en el siglo XIX, la finca fue comprada por James Scarlett, I barón Abinger, quien construyó una mansión de estilo baronial escocés al noroeste, la cual alberga en la actualidad el Inverlochy Castle Hotel. Lord Abinger realizó algunas mejoras menores, entre ellas la restauración de las almenas, antes de la visita de la reina Victoria en 1873.

La defensa principal de Inverlochy es un robusto muro cortina, y su simple diseño comprende un patio cuadrangular, de 31 por 27 metros rodeado por un muro de hasta 2,7 metros de espesor y hasta 7,6 metros de altura, con torreones de planta circular en cada una de las esquinas. El más grande de ellos, conocido como la Torre Comyn, sirvió como torre del homenaje, y todos ellos tienen escaleras que se curvan hacia arriba dentro del espesor de las paredes. Con un lado defendido por el río, los otros tres lados del castillo estuvieron en su origen protegidos por una zanja llena de agua. La entrada principal al castillo estaba al sur, con una puerta de agua que miraba al río hacia el norte. Ambas entradas estaban defendidas por un rastrillo, y se cree que la puerta sur pudo haber tenido una puerta de entrada interior.

Impresión artística del Castillo, reflejando su posible aspecto durante los años 1290

A las afueras de Fort William, justo donde el lago marino de Loch Linnhe se une con el lago Loch Eil, se encuentra la pequeña comunidad de Corpach. Podría traducirse como campo de cadáveres en gaélico, nombre que tiene su origen en el hecho de que esta parte de Escocia, hace cientos de años, se utilizó como lugar de descanso de los ataúdes pertenecientes a los jefes locales que iban a ser enterrados en la isla de Iona.

A diferencia de Fort William, Corpach tiene un puerto natural, razón por la cual ha desempeñado un papel tan importante a lo largo de los años, siendo el lugar perfecto para el atraque de los barcos durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

Corpach, en el centro derecha de la imagen. Fotografía tomada desde la ladera oeste del Ben Nevis

Es aquí donde se halla el conocido como Old Boat of Caol o Corpach Wreck, aunque su verdadero nombre es MV Dayspring. Construido en 1975, en el año 2001 era un viejo barco pesquero que estaba amarrado en el muelle de Kinlochleven. En 2011, una fuerte tormenta hizo que la cadena que lo sujetaba fallara, y vino a parar y encallar al lugar en el que hoy se encuentra, permaneciendo ahí desde entonces.

Old Boat of Caol, con el Ben Nevis al fondo a la izquierda

Esta no es una vista muy conocida en las Tierras Altas de Escocia, y sus principales visitantes son lugareños o fotógrafos entusiastas que desean capturar la belleza romántica y desolada del maravilloso conjunto formado por el barco encallado y el majestuoso Ben Nevis de fondo. Por lo tanto, es un espectáculo definitivamente recomendable dentro de una visita más larga a Fort William, ya que en un día despejado la paz y la tranquilidad aquí es simplemente impresionante.

A algo más de seis kilómetros al norte de Fort William, el pequeño pueblo de Banavie está dominado por el magnífico Ben Nevis y alberga la impresionante Neptune’s Staircase (🔗) -traducido del inglés, Escalera de Neptuno- dentro del trazado del Canal de Caledonia. Esta asombrosa hazaña de la ingeniería hidráulica eleva el canal en 19 metros a lo largo de un tramo de 440, que una embarcación tarda en recorrer unos 90 minutos. Construido por el cantero, arquitecto e ingeniero civil escocés Thomas Telford entre 1803 y 1822, este sistema de 8 esclusas, el más largo de toda Gran Bretaña, permite que los barcos superen el desnivel existente entre Loch Lochy y Loch Linnhe. Un hecho bastante curioso es que en este tramo del canal puede verse a los propios patrones de los barcos bajándose para ir activando las esclusas ellos mismos, a la antigua usanza.

A unos diecisiete kilómetros hacia el noreste de Fort William, siguiendo la carretera A82 en dirección a Inverness, se encuentra el Commando Memorial. Esta escultura de 5,2 metros de altura comprende un grupo de tres comandos de bronce vestidos con uniformes y equipos típicos de la Segunda Guerra Mundial colocados mirando al sur, hacia Ben Nevis. Una gran inscripción en el pedestal justo debajo de sus pies dice «Unidos conquistamos», mientras que la placa en la parte frontal del pedestal dice: «En memoria de los oficiales y hombres de los comandos que murieron en la Segunda Guerra Mundial 1939-1945. Este país fue su campo de entrenamiento».

En 1949 se abrió un concurso a los escultores escoceses para diseñar un monumento apropiado a la memoria de los comandos, resultando como ganador Scott Sutherland. El Commando Memorial fue inaugurado por SM la Reina Isabel el 12 de septiembre de 1952. Desde entonces, se ha convertido en un punto de parada para muchos de los que visitan las Tierras Altas, en parte por lo que representa el monumento, en parte porque es simplemente una obra hermosa y en parte por su magnífico entorno. El Commando Memorial alcanzó la Categoría A de monumentos catalogados en el Reino Unido el 15 de agosto de 1996.

Pero por lo que realmente es célebre Fort William y conocido a nivel nacional es por ser, como dije al principio del artículo, la capital del outdoors en el Reino Unido (🔗). Y no es para menos, ya que situado a orillas del lago Linnhe y rodeado de un impresionante paisaje montañoso, Fort William tiene uno de los escenarios más envidiables de toda Escocia. Es aquí donde se alza imponente la enorme mole de Ben Nevis (🔗), la montaña más alta de todo el territorio británico con 1.344 msnm.

Alrededores de Fort William, plagados de colinas, valles, lagos y senderos

Cualquiera que visite la zona puede disfrutar de un fácil acceso a caminatas para todos los gustos, edades y condición física, ya sea por caminos suaves y claramente definidos o por entornos más ásperos y escarpados. Es el lugar ideal para practicar el scrambling, un término algo ambiguo que se encuentra en algún lugar entre el senderismo, el montañismo y la escalada en roca, pero que en definitiva es avanzar por un terreno abrupto y empinado teniendo que hacer uso de las manos y que, si bien no siempre requiere del uso de cuerdas, sí que es necesario aplicar un enfoque práctico y algo técnico. En Fort William, caminar por terrenos accidentados y rocosos en un ambiente de altura, empleando habilidades de escalada simples y una buena dosis de sentido común permite explorar las caras más dramáticas de las colinas y proporciona una gran sensación de libertad, convirtiéndolo en una de las experiencias más gratificantes de las que poder disfrutar en esta parte de Escocia.

Uno de los tramos de la ruta hacia la cima del Ben Nevis, pasando por Càrn Mòr Dearg

Además, con senderos de una sola pista, descensos con fama de clase mundial, kilómetros de caminos forestales suaves, carriles junto al canal, una gran cantidad de rutas silvestres para descubrir y tranquilas carreteras de las Tierras Altas, la zona es perfecta para todo tipo de ciclismo de montaña.

Pista de tierra junto al Canal de Caledonia, uno de los tramos del Great Glen Way y un magnífico lugar para correr, ir en bicicleta o simplemente caminar

Un lugar increíble, ¿verdad? Con atracciones turísticas para todos los gustos y edades que comprenden desde un castillo y un viejo fuerte militar que jugaron un papel protagonista en los hechos que forjaron la historia de la región, pasando por un magnífico e interesante museo, el afamado Commando Memorial y una admirable obra de ingeniería que aún funciona a la antigua, hasta la gran variedad de tiendas, restaurantes y cafeterías en los que pasar un rato agradable y relajado. Asimismo, en sus alrededores se puede disfrutar de hermosos y dramáticos valles -glens-, lagos -lochs- y montañas plagados de caminos y senderos por los que caminar y respirar el ambiente místico y envuelto en un halo de romanticismo por los que tan famoso es el entorno natural de Escocia. Fort William es, sin duda, uno de los destinos más completos del norte de Gran Bretaña y una parada obligatoria dentro de las Tierras Altas escocesas.


Para la redacción de este artículo me he apoyado principalmente en mis propias experiencias, recuerdos y material fotográfico. Pero para documentar la historia de los lugares y poder incluir un pequeño resumen de esa historia, he tenido que buscar apoyo externo. Y ese apoyo lo he obtenido de una fantástica página web que contiene valiosa información acerca de Fort William y de sus monumentos más emblemáticos. Aquí el enlace:

Undiscovered Scotland

Otros sitios, no menos interesantes y útiles y que también me han servido de guía para la redacción, son las páginas web de Visit Scotland, Outdoor Capital of the UK y el sitio web oficial de turismo de Fort William. Aquí los enlaces:
VISIT SCOTLAND
OUTDOOR CAPITAL OF THE UK
VISIT FORT WILLIAM