Caminito del Rey

Construida en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes, esta pasarela de más de tres kilómetros de longitud puede ser considerada una espectacular obra de la ingeniería, y es que si la observamos objetivamente se trata, literalmente, de un camino en el aire adosado a paredes de roca prácticamente verticales, en el interior de un cañón con algunos tramos de una belleza realmente intimidatoria. Mucha historia, abandono y casi desaparición, recuperación y hasta una leyenda negra, todo ello factores que dan un plus de interés a este ya de por sí espectacular recorrido, ubicado en el corazón de unos de los paisajes más dramáticos de la provincia malagueña.

El Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes se encuentra entre los municipios de Álora, Antequera y Ardales, y constituye uno de los paisajes más espectaculares de la comarca, con paredes escarpadas de gran altura que abrigan el cauce del río Guadalhorce tras su paso por los embalses de El Chorro, Guadalhorce, Guadalteba y Gaitanejo. De hecho, el Desfiladero de los Gaitanes es una garganta excavada por el río en la que en algunos puntos sólo tiene 10 metros de anchura y llega a alcanzar los 700 metros de profundidad.

Ubicación del Caminito del Rey dentro del territorio nacional. Imagen tomada de spain.info
Uno de los tramos del camino, anclado a una pared de piedra prácticamente vertical

Con el objetivo de aprovechar el desnivel entre los embalses del norte y el pantano de El Chorro y generar energía en una central hidroeléctrica, se construyó un canal y una infraestructura auxiliar para facilitar el mantenimiento a lo largo de su recorrido. Nació así el camino conformado por distintos tramos de pasarelas, de unos tres kilómetros de longitud, conocido como Caminito del Rey por haber sido inaugurado en su tiempo por el rey Alfonso XIII.

El antiguo Caminito del Rey llegó a ser, pese a su ubicación y características, una concurrida vía empleada por los habitantes de la zona. Imagen tomada de caminitodelrey.info

Hasta la llegada de la Alta Velocidad Española (AVE), el desfiladero fue el único acceso ferroviario a la ciudad de Málaga desde el interior de Andalucía, a través de un largo túnel excavado en su pared oriental. Sin embargo, este territorio ha sido a lo largo de la historia un punto estratégico de gran importancia en las vías de comunicación entre las zonas litorales y el interior, y la presencia humana en el entorno del paraje natural ha quedado demostrada a través de yacimientos desde le época del neolítico, siendo los ríos las vías principales de comunicación, empleados como medios de transporte y de conexión entre los diferentes asentamientos hasta el siglo III a.C., cuando el Imperio Romano, a través de sus legiones, irrumpió con fuerza en la península y colonizó el territorio valiéndose de su eficiente red de calzadas.

Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes

El camino se concibió y construyó como sendero de servicio con una misión claramente funcional, que atravesando el desfiladero de los Gaitanes por su margen derecha ponía en comunicación el azud de derivación que daba inicio al canal de agua en el lugar de Gaitanejo con el salto hidroeléctrico del Chorro. Pero rápidamente pasó a formar parte de la vida cotidiana de los habitantes de la zona, que vivían no solo en las pocas casas que constituían la aldea de El Chorro, sino también en numerosas cuevas diseminadas por las diferentes sierras del entorno donde residía un gran número de personas.

Familia de la zona utilizando el camino como vía de comunicación en sus desplazamientos cotidianos. Imagen tomada de caminitodelrey.info

Las instalaciones que constituían la central hidroeléctrica del Chorro, cuya misión fundamental era la de proporcionar energía a la ciudad de Málaga y de la cual era propietaria la compañía española Sociedad Hidroeléctrica del Chorro -que operó hasta 1967, cuando finalmente fue absorbida por la Compañía Sevillana de Electricidad-, fueron finalizadas en 1905 y entraron en funcionamiento a partir de 1906. Al año siguiente tuvo lugar una catastrófica riada, ocurrida durante la madrugada del martes 24 de septiembre de 1907 en la ciudad de Málaga. Este hecho fue el detonante para poner en marcha el proyecto y la construcción del pantano en el río Turón, con el objetivo de regular los caudales del río Guadalhorce.

Al desgraciado acontecimiento de 1907 se sumó la buena marcha de la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, y el ingeniero de caminos Rafael Benjumea impulsó años más tarde la construcción de una gran presa para poner en regadío la Hoya de Málaga, situada en el valle bajo del río Guadalhorce -cuyo significado en árabe es río de trigo-. Esta nueva obra hidráulica tenía además la finalidad de asegurar la regulación del caudal constante de agua para la central, que funcionaba a merced de las lluvias estacionales tan características del clima mediterráneo.

Sistema de arcos en la coronación de la Presa del Conde de Guadalhorce. Imagen tomada de malaga.es

El 21 de mayo de 1921 y bajo una lluvia torrencial, el rey Alfonso XIII colocó la última piedra de esta monumental obra de la ingeniería, utilizando para ello una holivela similar a la que empleaban los ingenieros romanos en sus inmortales construcciones. Un elegante sillón de piedra con el emblema de los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y una mesa tallada en el mismo material, sobre la que Alfonso XIII firmó el acta de terminación de la obra, dieron un plus de solemnidad a la inauguración real, y todavía hoy pueden ser admiradas en su ubicación original, junto a la presa.

Tras la finalización de la presa, parte de los trabajadores que habían participado en su construcción se instalaron definitivamente en la zona y sus alrededores. Para todos ellos fue de vital importancia la existencia del Caminito del Rey, como vía de comunicación y acceso que permitía a los niños asistir a la escuela, a las mujeres avituallarse de los productos de primera necesidad y a todos los habitantes en general mantener un contacto directo con otras zonas y poblaciones ubicadas más allá de estos parajes.

Llegó a ser algo habitual el trasiego continuo, tanto de día como de noche -el camino contaba con iluminación eléctrica-, de personas de todas las edades que utilizaban el camino para la realización de sus actividades cotidianas. Caminando, a caballo e incluso en bicicleta, los niños acudían a la escuela, las mujeres a las tiendas más cercanas y los hombres a la taberna. Algunas veces hacían el camino cargados con paquetes y compras y otras lo hacían simplemente por gusto o para ir a ver a una novia que vivía al otro extremo del desfiladero. De este modo, el camino se integró en la vida de muchas familias de la comarca, siendo testigo de algunos de los momentos más importantes de sus vidas.

El General Primo de Rivera recorriendo el Caminito del Rey. Imagen tomada de caminitodelrey.info

El paso del tiempo, el abandono y la falta de mantenimiento llevaron a esta singular obra a deteriorarse de tal manera que se hizo casi impracticable. En casi todo el recorrido podía comprobarse la inexistencia de barandillas, y en varias zonas el pavimento había desaparecido por completo, quedando a la vista tan solo la viga de la base y la enorme caída del desfiladero. El paso por el Caminito del Rey se hizo imposible y con la desaparición de esta conexión entre diferentes enclaves desaparecía también una parte importante de la historia de la zona.

El Caminito del Rey, antes de su restauración. Imagen tomada de caminitodelrey.info
Amantes del riesgo y del poco aprecio a la vida. El Caminito antes de su restauración. Imagen tomada de malagaweb.com

Su peligrosidad, y el hecho de ser una de las zonas de escalada más importantes de Europa, han contribuido a incrementar su fama, lo que ha ocasionado que numerosos excursionistas se hayan dirigido a El Chorro motivados por recorrer el Caminito. En el año 1999 y 2000, se produjeron varios accidentes mortales que costaron la vida a cuatro excursionistas, algo que contribuyó a acrecentar su leyenda negra, por lo que la Junta de Andalucía, para evitar más desgracias, decidió cerrar los accesos al camino, demoliendo su sección inicial a fin de evitar el paso de los visitantes.

El sendero llegó a ser catalogado como el camino más peligroso del mundo, y la Diputación de Málaga supo ver que tenía gran parte del trabajo de marketing hecho. ¿Qué podía hacerle sombra a un recorrido con semejante fama? Así, en colaboración con los tres Ayuntamientos por cuyos términos municipales transcurre el Caminito -Álora, Antequera y Ardales-, la Junta de Andalucía y varios Ministerios, tomó la decisión de poner en marcha un conjunto de trabajos de restauración que comenzaron en 2014, con la construcción de una nueva pasarela con paneles de madera a lo largo de su recorrido, y que culminaron con su segunda inauguración el 26 de marzo de 2015 entre una gran expectación por parte del público.

Vista panorámica de uno de los tramos del Caminito
Puente Diputado Ignacio Mena

El recorrido del Caminito del Rey es espectacular, desde su llegada a la zona del pantano del Conde de Guadalhorce hasta su salida por la presa del Chorro, dado que se encuentra en un entorno natural único y supone la increíble experiencia de caminar por pasarelas construidas a más de 100 metros de altura en algunos tramos, discurriendo entre dos desfiladeros, cañones y un gran valle, en parte por senderos y en parte por pasarelas. Para los amantes de los selfies este es el lugar perfecto para conseguir algunos de los mejores de su vida.

Se trata de un recorrido lineal, no circular, y en sentido único, descendente de Norte a Sur empezando por el término municipal de Ardales y acabando en el de Álora. Este recorrido es de casi 7,7 km, de los cuales 4,8 son de accesos y 2,9 de pasarelas, empleándose para cubrirlo un promedio de entre 3 y 4 horas. En lo que se refiere a las pasarelas -la parte más conocida-, la distancia entre la entrada a la salida se reparte entre 1,5 km de pasarelas propiamente dichas y 1,4 de sendero o pista forestal.

Diferentes fases del recorrido. Imagen tomada de caminitodelrey.info

El recorrido completo es la unión de los siete tramos que conforman el Caminito del Rey, diferenciados en:

  • Zona de recepción. Parada del autobús lanzadera/parking. Restaurante El Kiosko
  • Dos zonas de acceso: la senda y la pista de Gaitanejo (2,7 o 1,5 km, según recorrido elegido)
  • Caseta de recepción de visitantes y embalse de Gaitanejo
  • Primer cañón. Desfiladero de Gaitanejo (2,9 km. desde torno de entrada hasta torno de salida)
  • Segundo cañón. El Tajo de las Palomas
  • El Valle del Hoyo
  • Tercer cañón. Desfiladero de los Gaitanes
  • Tramo final. Pasarela hasta torno de salida
  • Avenida Caminito del Rey, senda de bajada hacia la estación de El Chorro (2,1 km).
Panel explicativo del recorrido ubicado en el Desfiladero de Gaitanejos
Pincha sobre la imagen para ir a OpenStreetMap de la sección Caminito del Rey, en la Página Web Oficial de Turismo de Andalucía. Captura de maps.andalucia.org

Está prevista la apertura de un Centro de Recepción de Visitantes situado en el Puerto de las Atalayas -coordenadas 36°54’51.9″N 4°48’24.9″W-, como punto de encuentro donde recibir la información necesaria antes de emprender la visita al lugar. El edificio está construido con los mismos materiales que conforman las estructuras en el interior de los cañones, es decir, acero, madera y cristal, y está ubicado en un cruce natural al que llegaban las calzadas romanas y medievales y donde todavía se conservan los restos de una aldea del Neolítico con más de seis mil años de antigüedad.

Estado de construcción en enero de 2018. Imagen tomada de caminitodelrey.info

La información de la que dispondrá el centro abarca temas tan extensos como la naturaleza, la geología, la arqueología, la historia y los personajes implicados, el gusto por la altura y los abismos, la ingeniería o la fotografía, todo ello relacionado de algún modo con este camino que se ha convertido en una de las rutas senderistas más icónicas del panorama nacional. Y cómo no, en las instalaciones habrá también una cafetería y una tienda de recuerdos y souvenirs.

Recreación de cómo será el interior del edificio, una vez finalizado. Imagen tomada de caminitodelrey.info

Posiblemente los constructores de aquel humilde, aunque imponente camino, no pensaban que cien años más tarde aquel sendero colgado en el aire alcanzaría tanta fama y popularidad y que llegaría incluso a gestar su propia leyenda negra, aunque esto último debido al poco sentido común y a la falta de responsabilidad de aquellos que buscando un poco de adrenalina ponen en riesgo su vida sin importarle las consecuencias. Pero dejando a un lado los desgraciados sucesos que han ocurrido entre sus paredes, aquellos desfiladeros son en sí mismos lugares de una belleza sublime, donde la naturaleza, una vez más, se muestra majestuosa y hace gala de su grandeza frente a la pequeñez y vulnerabilidad del ser humano.

Historia, naturaleza, un escenario imponente e intimidatorio, tecnología e ingeniería… factores que se unen para hacer del Caminito del Rey una de las rutas senderistas más celebradas de España con fama no solo dentro de nuestras fronteras, sino también en el panorama internacional con reconocimientos y menciones por parte de importantes y prestigiosos medios y organismos alrededor del planeta. Un lugar escondido en pleno corazón de la provincia de Málaga y sin duda una de las mejores opciones turísticas de esta parte de Andalucía.


Para la redacción de este artículo me he apoyado principalmente en mi propia experiencia y material fotográfico, aunque para documentar la historia del lugar y profundizar en los hechos y características más singulares he tenido que buscar apoyo externo. Y ese apoyo lo he obtenido de varias páginas web que contienen valiosa información ya no solo desde el punto de vista histórico, sino también acerca de la ubicación, el acceso, horarios de visita y precios, infraestructuras y servicios ofrecidos, etc. Aquí los enlaces:

  • Página Web Oficial del Caminito del Rey:

www.caminitodelrey.info

  • Página Web Oficial de Turismo de Andalucía:

www.andalucia.org

  • Portal Oficial de Turismo de España:

www.spain.info