Lago Ness

El lago Ness es, con mucho, el más conocido de los lagos del Great Glen, al menos en parte porque es el único que tiene fama de ser el hogar del famoso monstruo, conocido popularmente como Nessie. Pero más allá de que la criatura pueda o no existir realmente, es un lugar cargado de historia, con magníficos paisajes y fantásticas atracciones turísticas. Porque el lago Ness no solo es Nessi…

Su nombre proviene del gaélico escocés Loch Nis, pero no se sabe con certeza su significado o a qué hace alusión la palabra Nis, dado que muy probablemente provenga a su vez del idioma picto, una lengua muerta desde el siglo XII.

Ubicación del lago Ness en Escocia. Imagen tomada de visitinvernesslochness.com

Es, con sus 56 km2 de superficie, el segundo lago escocés más grande solo por detrás del Loch Lomond, aunque debido a su gran profundidad es el más grande por volumen en las Islas Británicas, con sus casi 7.500 hm3 de agua, conteniendo más que todos los lagos de Inglaterra y Gales combinados. Se extiende por aproximadamente 37 kilómetros al suroeste de Inverness y su profundidad máxima es de 230 metros, magnitud que lo convierte en el segundo lago más profundo de Escocia después del Loch Morar. La superficie del agua está a una altura de 16 metros sobre el nivel del mar (msnm) y su visibilidad es excepcionalmente baja debido al alto contenido de turba en el suelo circundante, algo que hace prácticamente imposible ver qué hay en el interior del cuerpo de agua. Además, y pese a la bajas temperaturas propias del clima escoces, especialmente en los meses invernales cuando alcanzan bajo cero, nunca se le ha visto congelado, algo que resulta un tanto sorprendente.

El lago Ness y sus oscuras aguas

Es uno de los tramos -naturales- del Canal de Caledonia (🔗) que comunica por vía fluvial Inverness con Fort William, y está ubicado a lo largo de la Falla de Great Glen -Great Glen Fault-. Un hecho muy curioso, o al menos a mí me llamó mucho la atención cuando nos lo explicaron, es que la falla tiene su continuación en Norteamérica, extendiéndose a lo largo del noroeste de Newfoundland (Canadá) hasta el Golfo de San Lorenzo, y aunque desde hace unos 200 millones de años aquel tramo ya no está unido con el de Great Glen, dado que la falla se rompió cuando se formó la Cordillera del Atlántico Medio, pueden observarse en la orilla oeste del lago los mismos bosques de coníferas que se encuentran en zonas de la costa este de Canadá, siguiendo de este modo una especie de continuidad en lo que una vez fue una falla continua que atravesaba todo el océano Atlántico.

Great Glen Fault. A la izquierda, Escocia hace 350 millones de años. A la derecha, la Escocia actual, después de haberse producido movimientos a lo largo de la falla. Imagen tomada de instruct.uwo.ca
Orilla oeste del lago, donde predominan bosques de coníferas iguales a los de ciertas zonas de Canadá y diferentes de los que pueden observarse en la orilla opuesta

Es un hecho poco conocido que dentro del lago Ness existe una única y pequeña isla, que es además artificial, conocida como Cherry Island, aunque su nombre en gaélico escocés es Eilean Muireach, que significa isla de Murdoch. Tiene su origen en la Edad del Hierro y es un ejemplo de crannog, es decir, una isla parcial o totalmente artificial generalmente construida en lagos y aguas estuarias de Escocia, Gales e Irlanda, y que han sido habitadas durante más de cinco milenios, desde el Neolítico Europeo hasta principios del siglo XVIII. La isla está a unos 150 metros de la costa cerca del extremo sur del lago y originalmente tenía una superficie aproximada de 49 por 51 metros, aunque ahora es más pequeña dado que el nivel del agua se elevó cuando el lago pasó a ser un tramo más del Canal de Caledonia. Durante el siglo XV se alzó un castillo en la isla, construido de piedra y madera de roble y que probablemente fue utilizado como refugio fortificado.

Cherry Island. Imagen tomada de trover.com

No son pocos los hechos merecedores de reconocimiento que rodean a este lago, y aún así, podría decirse que para mucha gente es conocido única y exclusivamente por ser aquí donde se avistó el famoso Monstruo del lago Ness, algo que ha alcanzado tanta popularidad que ha eclipsado casi por completo todo lo demás, como por ejemplo que es el lago más grande por volumen de toda Gran Bretaña.

Ha habido numerosos avistamientos de Nessie. El primero registrado en los anales de la Historia es una confrontación cara a cara con el santo irlandés San Columba, en el siglo VI. Según cuenta la historia, éste ordenó a uno de sus monjes nadar a través del lago y buscar un bote. A mitad de camino apareció el monstruo y corrió hacia el nadador, rugiendo de la manera más aterradora. Columba gritó al monstruo: ¡No vayas más lejos, ni toques al hombre! ¡Regresa!. Y el monstruo huyó despavorido… 

El primer avistamiento de Nessie. Imagen tomada de anomalyinfo.com

Desde entonces, Nessie ha sido visto muchas veces, aunque nunca ha provocado daño alguno. Los avistamientos han sido esporádicos a lo largo de los tiempos, pero en el siglo XX Nessie ha sido mucho más activo, algo que, dicho sea de paso, ha tenido un profundo efecto en los negocios y la economía locales. 1934 fue el año en que se tomó la primera fotografía del monstruo, o lo que se dice que es el monstruo. La imagen muestra algo con un cuello largo arqueado sobre un cuerpo grueso. Esta fotografía, tomada por el cirujano londinense Robert Kenneth Wilson, causó una gran sensación cuando se publicó por primera vez en el Daily Mail y más tarde llegó a ser conocida como la foto del cirujano.

La primera imagen del monstruo del lago Ness, conocida popularmente como la foto del cirujano. Imagen tomada de upload.wikimedia.org

El célebre propietario de circo Bertram Mills, que viajaba por el lago camino a Inverness, ofreció una recompensa de 20.000 libras esterlinas -el equivalente a 2 millones de libras actuales- a cualquiera que pudiera capturar al monstruo para su circo, pero hasta ahora nadie ha reclamado la recompensa. Sin ninguna duda Mills era un gran emprendedor, ya que la recompensa atrajo a muchos a la zona y tanto los avistamientos como la venta de entradas a su circo, emplazado allí mismo en aquel momento, experimentaron un aumento muy considerable. El hecho de que los animales de su circo fueran alimentados y bañados en las orillas del lago y que la cabeza y el cuello del monstruo se parecieran mucho a la trompa de un elefante no era, al parecer, algo de conocimiento -y de sentido- común en aquella época.

Bertram Mills Circus. Imagen tomada de pinterest.co.uk

En 1951, Lachlan Stuart, un trabajador forestal que vivía al lado del lago, también logró fotografiar al supuesto monstruo. Vio tres jorobas en el agua aparecer en línea y corrió de regreso a su casa para tomar su cámara. Después de tomar una fotografía, el obturador de su cámara se atascó, pero su fotografía recibió amplia publicidad como prueba adicional de la existencia de Nessie.

Fotografía del monstruo tomada por Lachlan Stuart. Imagen tomada de lochnessmystery.blogspot.com

El interés en la criatura no dejó de crecer y a lo largo de los años se han llevado a cabo varias investigaciones científicas. En 1961 se formó la Oficina de Investigación de Fenómenos del Lago Ness, e incluso dos submarinos han sido empleado en tareas de búsqueda con expertos en sonares a bordo. Cuando el submarino Pisces se zambulló en la zona cercana al Castillo de Urquhart, se encontró una gran caverna submarina, de la cual muchos piensan que sin duda es el hogar de Nessie.

Vista del lago Ness desde el Castillo de Urquhart

En 1975, cuatro bomberos de Hemel Hempstead decidieron que el monstruo debía ser macho, como suelen ser todos los monstruos, por lo que construyeron una dama monstruo de papel de 94 metros de largo para atraer al Sr. Nessie. Tenía pestañas postizas, un maquillaje muy esmerado e incluso emitía una llamada de apareamiento pregrabada. Desafortunadamente, la llamada de apareamiento resultó ser la de una morsa macho, así que no es de sorprender que no tentara al monstruo. Tampoco ayudó cuando la dama monstruo sufrió daños al ponerla a flote en el agua. Su trasero fue aplastado contra el embarcadero cuando un viento repentino la empujó de lado. El intento fue abandonado.

La dama monstruo, en julio de 1975. Fotografía de Ian Tyas/Getty Images. Imagen tomada de gettyimages.ca

El avistamiento más reciente fue en mayo de 2007, cuando Gordon Holmes, un técnico de laboratorio, grabó un video de lo que describió como esta cosa de color negro azabache, de unos 14 metros de largo, moviéndose bastante rápido en el agua. El video fue transmitido por BBC Scotland y en el programa North Tonight de STV. Sin embargo, la credibilidad del video ha sido cuestionada, entre otros motivos, porque el video no incluye ningún objeto o característica de referencia a partir de la cual se pueda medir el tamaño de la cosa.

Un estudio realizado en 2019 por un equipo de investigadores de Nueva Zelanda concluyó que las criaturas protagonistas de los supuestos avistamientos del monstruo del lago Ness podrían ser en realidad anguilas gigantes, tras catalogar todas las especies que habitaron en el famoso lago de Escocia mediante la extracción de ADN de muestras de agua, una explicación lógica, basada en hechos científicos y la más razonable dada hasta el momento.

Como fuere, Nessie aún nos brinda un misterio perdurable, y en pleno siglo XXI, donde hay una explicación para todo, es curioso pensar que todavía hay enigmas como el del Monstruo del Lago Ness que permanecen a la espera de una solución clara y definitiva. Y como no podía ser de otra manera, existe un museo dedicado en exclusiva a este tema, The Loch Ness Centre & Exhibition (🔗), una atracción obligada para cualquiera que esté interesado en la historia del Monstruo del Lago Ness. Aquí se puede ver y escuchar la historia de Loch Ness y de Nessie, contada a través de una serie de exhibiciones audiovisuales, y es de destacar que el objetivo de la exposición es claramente dar una imagen objetiva, mostrando tanto la evidencia a favor de la existencia de Nessie como los problemas que han surgido con al menos parte de esa evidencia. También se analizan los esfuerzos científicos llevados a cabo para explorar e intentar arrojar una solución racional a lo largo de las décadas. Al final, se sale de la exposición mucho mejor informado y se es capaz de formar opiniones propias acerca de los pros y los contras de la existencia de Nessie, algo que sin duda agrega un valor añadido a la experiencia de explorar el lago Ness y sus alrededores.

The Loch Ness Centre & Exhibition. Imagen tomada de lochness.com

En el pintoresco extremo sur del lago Ness se encuentra un pequeñísimo pueblo llamado Fort Augustus (🔗). Antiguamente un fuerte militar, en la actualidad quedan muy pocos restos de aquella construcción dado que sus partes se usaron en la construcción en 1876 de la Abadía Benedictina. Los edificios de la Abadía aún existen, sin embargo, la comunidad de monjes que los habitaba se marchó en 1998.

Fort Augustus, con la Abadía en primer término. Imagen tomada de undiscoveredscotland.co.uk

Fort Augustus fue construido después del levantamiento jacobita de 1715 y lleva el nombre de uno de los hijos del rey Jorge II, William Augustus, mejor conocido como el duque de Cumberland. Irónicamente, fue ese mismo hijo quien regresó a la fortaleza que lleva su nombre treinta años después, y procedió a destruir todo el antiguo sistema de clanes de las Tierras Altas después de su victoria en la Batalla de Culloden de 1746, llevando a cabo una brutal represión hacia los Highlanders que le valió el apodo de el carnicero de las Highlands.

Guillermo Augusto de Cumberland. Imagen tomada de upload.wikimedia.org

Los fuertes de Fort Augustus, Fort William y Fort George (Inverness) abarcan todo el Great Glen, que divide las Highlands escocesas en dos, de costa a costa, y fueron construidos por el gobierno británico para pacificar las Tierras Altas durante el período de disturbios jacobitas y las posteriores rebeliones que siguieron, entre finales de 1600 y mediados de 1700.

Imagen tomada de sherpaexpeditions.com

Además de por ser el pueblo más meridional a orillas del lago Ness, Fort Augustus es conocido también por albergar un tramo de esclusas del Canal de Caledonia, y desde la apertura en el año 2002 de la ruta senderista de largo recorrido Great Glen Way (🔗), el pueblo se ha convertido en un lugar muy popular que atrae un flujo constante de caminantes y viajeros en busca de comida y alojamiento.

Tramo de esclusas en el Canal de Caledonia, a su paso por Fort Augustus. Imagen tomada de visitscotland.com

A unos ocho kilómetros al suroeste de Inverness, en una diminuta península que se proyecta hacia el lago Ness, se encuentra el Castillo de Urquhart (🔗), a unos tres kilómetros al sureste del pequeño pueblo de Drumnadrochit. Actualmente está bajo la gestión y supervisión de Historic Environment Scotland (🔗), constituye el tercer sitio más visitado de Escocia y es uno de los castillos más populares de todo Reino Unido. Y no es para menos, ya que hay pocos con una historia tan turbulenta y aún menos ubicados en un entorno tan hermoso. 

Urquhart Castle
Ubicación de Urquhart Castle en el entorno del Lago Ness. Imagen tomada de visitsouthlochness.com

Nessie puede o no existir, pero la posibilidad de que haya alguna criatura habitando las profundidades del lago proporciona un poderoso atractivo para los visitantes que acuden a la zona año tras año. Además, y aunque el lago Ness tiene caminos a lo largo de ambas orillas, el acceso al mismo es sorprendentemente limitado, y las vistas desde la carretera A82 a menudo están restringidas por un muro de grandes y frondosos árboles, especialmente en verano. Como resultado, la inmejorable situación del castillo y las buenas vistas del lago que proporciona a lo largo y ancho, solo contribuyen a aumentar su popularidad.

Vista del lago Ness desde el Castillo de Urquhart

El conjunto del castillo es una construcción en forma de B. En la parte más baja y estrecha del recinto estaba la puerta de agua, que habría permitido a los ocupantes acceder a un muelle. Más de una vez durante su turbulenta historia, el castillo resistió asedios y ataques porque pudo ser reabastecido en barco. Desde esta parte central del castillo, el suelo se eleva en ambas direcciones. El extremo sur es la parte más alta, donde estaba el patio superior, con amplias vistas a su alrededor. En el otro extremo del castillo se encuentra la Torre Grant, una edificación de cinco pisos que podía ser defendida incluso si el resto del castillo ya había caído en manos de quien estuviera llevando a cabo el ataque. En la zona hacia el lago del castillo, junto a la torre, estaban situadas las cocinas y el gran salón, y en el centro de esta parte del recinto hay cimientos de lo que probablemente alguna vez fue una capilla.

Dibujo en acuarela de la reconstrucción del Castillo de Urquhart. Imagen tomada de maybole.org

La Torre Grant es, con mucho, la parte mejor conservada del castillo, y se pueden explorar sus distintos niveles a través de una escalera de caracol muy estrecha y la mayoría de las veces congestionada, debido a la gran afluencia de visitantes, algo que hace difícil tanto la subida como la bajada, aunque merece la pena dado que se pueden disfrutar de unas vistas espectaculares tanto del castillo como del lago.

Torre Grant

Las opiniones difieren en cuanto a si el Castillo de Urquhart fue el lugar llamado Airchartdan, en el que San Columba estuvo en el año 597 como parte de una visita al rey Brude de los pictos del norte, aprovechando de paso para convertir al cristianismo al señor del castillo y anfitrión, Emchath, y a su hijo Virolec. Lo que sí es seguro es que hubo un asentamiento picto en el área, dado que hay estructuras datadas por carbono 14 entre los años 460 y 660.

Restos de los muros exteriores del recinto

En los comienzos del siglo XIII la zona fue concedida a la familia Durward, y estos fueron, probablemente, quienes construyeron el castillo que se conoce hoy en día. En los años posteriores a 1230, Alejandro II de Escocia aplastó una revuelta en Moray, al norte, y decidió defender esta ruta estratégica a través de las Tierras Altas empleando como baluarte el castillo. En 1297 el castillo cayó en manos de los ingleses leales a Eduardo I de Inglaterra, sobrevivió a un asalto nocturno y en 1303 pasó a ser nuevamente de los escoceses, permaneciendo como uno de los castillos leales a Robert the Bruce en su reclamo por la corona escocesa. En la década de 1390 el foco del conflicto había cambiado. Ahora era la Corona escocesa tratando de defenderse de las incursiones de los Macdonalds. Y nuevamente, el Castillo de Urquhart jugó un papel primordial, pasando de un bando a otro durante los siguientes 150 años.

Interior del recinto

En 1545 fue asediado y posteriormente saqueado por los clanes occidentales, y aunque se llevaron a cabo numerosas reparaciones, el castillo cayó en progresiva decadencia, jugando un pequeño papel durante la Guerra de los Tres Reinos en la década de 1640 y siendo capturado por una tropa de covenanters en 1644. En 1689 el Castillo de Urquhart vio su última acción, cuando una pequeña guarnición que apoyaba a la nueva monarquía protestante de William y Mary contuvo una fuerza jacobita mucho más grande. Más tarde, en 1692, la guarnición abandonó el castillo y fue parcialmente destruido para evitar que cayera en manos de los jacobitas. Nunca más fue reconstruido y su papel principal desde entonces ha sido el de servir a la comunidad local como cantera para otras construcciones, lo que explica por qué gran parte de la estructura ha desaparecido.

Interior de la Torre Grant

Merece la pena dedicar un tiempo a su centro de visitantes, inaugurado en 2002 junto a la carretera A82. Pese a ser un edificio moderno, causa un impacto casi nulo en el conjunto, ya que está enterrado debajo del estacionamiento y en su mayoría oculto, excepto por su fachada este, la que domina el castillo. La entrada es a través de la estructura circular en el aparcamiento, y hay una interesante exposición que incluye un modelo del castillo de gran tamaño, muy aconsejable de observar con atención antes de bajar a visitarlo. Para acceder al castillo desde el centro de visitantes hay que descender por un sendero que forma, en mitad de su recorrido, un ángulo, en el cual puede admirarse una formidable recreación de un trebuchet de madera, un arma empleada en los asedios en épocas anteriores a los cañones.

Trebuchet de madera, junto al camino hacia el castillo

Unas vistas realmente impresionantes, unas aguas oscuras y misteriosas que no dejan ver qué hay o qué habita en su interior, un animado pueblo turístico, los restos de un castillo con una agitadísima historia y hasta un centro de exhibición, todo ello en los alrededores de un lago que por sus propias características es uno de los más fascinantes de Escocia, mundialmente conocido por ser el hogar de Nessie, el Monstruo del Lago Ness. Aunque después de leer este artículo, se habrá dado cuenta de que el Lago Ness no solo es Nessie

Para la redacción de este artículo me he apoyado principalmente en mis propias experiencias, recuerdos y material fotográfico. Pero para documentar la historia de los lugares y poder incluir un pequeño resumen de esa historia, he tenido que buscar apoyo externo. Y ese apoyo lo he obtenido de dos fantásticas páginas web que contienen valiosa información acerca del Lago Ness, el Castillo de Urquhart y el pueblo de Fort Augustus. Aquí los enlaces:

Undiscovered Scotland

Historic UK

Otros sitios, no menos interesantes y útiles y que también me han servido de guía para la redacción o para obtener ciertas imágenes, son las páginas web de las que adjunto los enlaces a lo largo del artículo y en los pies de foto.