SEGOVIA

Visita de dos días a la ciudad de Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León

Vista del Alc√°zar de Segovia desde el Mirador de la Pradera de San Marcos. Junto con el Acueducto, es uno de los monumentos m√°s emblem√°ticos y visitados de la ciudad castellana.

Segovia tiene esa particular belleza de las viejas ciudades castellanas, donde su grandes y majestuosos monumentos, testigos mudos de los avatares de la historia, se integran armoniosamente con el entorno, no s√≥lo urbano, sino tambi√©n con esos campos y paisajes espa√Īoles de identidad y belleza √ļnicos. Unos paisajes duros de terrenos hostiles en los que el hombre, a trav√©s de una convivencia milenaria con el medio, ha forjado lo que hoy conocemos como la magn√≠fica y moderna ciudad que ahora tenemos la suerte de poder visitar, contemplar y disfrutar.

Campos en los alrededores de Segovia

Se tiene constancia de que los primeros asentamientos en la zona se remontan a hace unos 60.000 a√Īos, cuando los neandertales se establecieron en una zona cercana a donde hoy se alza vigilante el majestuoso Alc√°zar.

Entre el a√Īo 98 y 94 a.C. tuvo lugar la campa√Īa militar que termin√≥ con la conquista de Segovia por parte del Imperio Romano, dirigida por el militar y pol√≠tico Tito Didio, convirti√©ndose el antiguo asentamiento celt√≠bero en una civitas romana -unidad administrativa semiaut√≥noma con edificios p√ļblicos representativos tales como el foro, la bas√≠lica, el teatro, templos, ba√Īos, estructuras y obras de ingenier√≠a civil y otras construcciones representativas de la urbe romana de la √©poca-. El famoso Acueducto es la gran obra de este per√≠odo que a√ļn queda en pie. Su imponente aspecto, sus dimensiones y su belleza y elegancia austeras hacen de este monumento uno de los m√°s visitados y conocidos de la ciudad de Segovia. No en vano, hoy en d√≠a se considera la obra de ingenier√≠a civil mejor conservada de la Hispania romana.

El Acueducto

Tras la caída del Imperio Romano llegaron los visigodos, de los cuales se cree que pudo existir un poblamiento de cierta importancia, dado que se han descubierto restos de un templo religioso visigodo del siglo VI bajo la actual Iglesia de San Juan de los Caballeros.

Se cree que durante la √©poca musulmana Segovia fue abandonada y se convirti√≥ en tierra de nadie, al parecer porque a los nuevos pobladores no les gust√≥ demasiado el clima de la zona, y en ella habitaron solamente pastores y viajeros que iban de paso. En el a√Īo 1088 comenz√≥ la repoblaci√≥n con cristianos procedentes del norte de la pen√≠nsula y Francia, tarea llevada a cabo por el conde Raimundo de Borgo√Īa tras la conquista de Toledo por parte de su suegro, el rey Alfonso VI de Le√≥n, llamado el Bravo.

Con una ubicaci√≥n privilegiada dentro de la red de rutas de la trashumancia, lleg√≥ a convertirse en un importante centro del comercio de la lana, y comenz√≥ su actividad la c√©lebre y famosa industria pa√Īera -llegando a alcanzar en el siglo XV fama mundial-. En el siglo XII se construy√≥ la Antigua Catedral de Santa Mar√≠a frente al Alc√°zar, adem√°s de numerosas iglesias de estilo rom√°nico. Segovia se convirti√≥ en una ciudad importante de Castilla, extendiendo su territorio hasta la mayor parte de lo que hoy es provincia de Madrid, parte de la provincia de Toledo y √Āvila. A finales de la Edad Media lleg√≥ a tener una importante aljama hebrea -barrios donde habitaban las comunidades jud√≠as durante la Edad Media en la pen√≠nsula ib√©rica, en las que se vigilaba que la vida de sus miembros, sus costumbres y su moral se ajustaran a lo establecido por la religi√≥n jud√≠a-. El rey Alfonso X el Sabio acondicion√≥ el Alc√°zar como residencia real y dos siglos m√°s tarde, el 13 de diciembre de 1474, Isabel la Cat√≥lica fue proclamada reina de Castilla en la antigua iglesia de San Miguel.

Alfonso VI de León. Imagen tomada de museodelprado.es

Entre 1520 y 1522 tuvo lugar la guerra de las Comunidades de Castilla, teniendo la ciudad de Segovia una intervención destacada al mando del noble y político Juan Bravo -quien finalmente sería ejecutado tras la derrota de las comunidades-. El auge económico de la ciudad continuó durante el siglo XVI, aunque, como muchas otras ciudades castellanas, entró de nuevo en decadencia y a finales del siglo XVII contaba con una población de tan solo 8.000 habitantes.

Durante el siglo XVIII se construyó el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso -en 1721 por orden de Felipe V, el primer Borbón- y el Palacio Real de Riofrío -en 1751 por orden de Isabel de Farnesio, viuda de Felipe V-, y en 1764 se inauguró, en el Alcázar de Segovia, el Real Colegio de Artillería, la academia militar en activo más antigua del mundo.

Durante este siglo se intent√≥ llevar a cabo un plan para revitalizar la industria textil de la ciudad, aunque no surti√≥ el efecto deseado y al igual que ocurri√≥ en otras ciudades castellanas, se produjo un deterioro de la econom√≠a y un declive demogr√°fico del que tardar√≠a muchos a√Īos en recuperarse.

La primera mitad del siglo XIX fue especialmente dura para Segovia, dado que en 1808 fue saqueada por el ejército del general Napoleón Bonaparte durante la Guerra de la Independencia, y durante la Primera Guerra Carlista fue atacada por las tropas leales al infante Carlos María Isidro de Borbón, también conocido como Don Carlos, aunque sin éxito de cara a la toma de la ciudad.

Despu√©s lleg√≥ la Guerra Civil Espa√Īola (1936 ‚Äď 1939), ese desastroso y cruel conflicto fratricida que caus√≥ la muerte de m√°s de 500.000 personas, a cuyo comienzo los sublevados no tuvieron ning√ļn problema para hacerse con el control de la ciudad, a pesar de la casi inexistencia de fuerzas militares y de algunos peque√Īos incidentes en las zonas de mayor influencia obrera.

En 1985 el casco antiguo de Segovia y su Acueducto fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, un legado que recuerda las diferentes culturas y civilizaciones que dejaron su impronta en la ciudad a lo largo de los tiempos y del cual somos afortunados de poder disfrutar hoy en día.

En la actualidad, Segovia es una ciudad moderna, bien comunicada y con unas fantásticas infraestructuras, con multitud de alojamientos y una magnífica gastronomía de la que hacen gala sus numerosos restaurantes y mesones, algunos de ellos de fama nacional e internacional.

Aunque Segovia no tiene la espectacularidad monumental o el tel√≥n de fondo hist√≥rico-cultural de otras ciudades espa√Īolas, s√≠ es verdad que tiene algunas de las mejores joyas del Patrimonio Nacional que las generaciones actuales hemos tenido la suerte de heredar para nuestro disfrute y deleite, como pueden ser el impresionante Acueducto romano y el majestuoso y elegante Alc√°zar, adem√°s de otras reliquias de las que hago menci√≥n a continuaci√≥n y que a mi juicio son visitas obligadas en esta ciudad castellana. Me dejo lugares atr√°s que no pudimos visitar por falta de tiempo y que, como siempre digo, quedan pendientes para un segundo viaje. 

Acueducto romano

Esta colosal obra de la ingenier√≠a hidr√°ulica (ūüĒó) se conserva en un estado excepcional desde su construcci√≥n a principios del siglo II d.C, durante el final del reinado del emperador Trajano o a principios del de Adriano, aunque si bien es cierto que ha sido intervenido y restaurado en varias ocasiones a lo largo de la historia. Conduc√≠a las aguas a trav√©s de un tramo de m√°s de quince kil√≥metros desde el manantial de la Fuenfr√≠a, ubicado en un paraje denominado La Acebeda, hasta la misma ciudad de Segovia.

La arquer√≠a que hoy vemos y que tanto admiramos es, en realidad, una estructura “auxiliar” sobre la que discurre el canal que transportaba el  agua desde la captaci√≥n hasta el coraz√≥n mismo de la urbe. La parte m√°s visible, famosa y fotografiada de esta estructura es la que cruza la Plaza del Azoguejo, y no es para menos, ya que se trata de un tramo de gran espectacularidad en el que se puede observar la grandeza y la belleza, a partes iguales, de esta singular obra de ingenier√≠a hidr√°ulica.

El Acueducto romano a su paso por la Plaza del Azoguejo

Est√° construido mediante siller√≠a en seco con bloques de granito, es decir, superpuestos sin el empleo de argamasa u otro tipo de material a modo de “pegamento” entre dichos bloques. Se sabe que hab√≠a una cartela sobre los tres arcos de mayor altura en la que figuraba la fecha y el maestro constructor, elemento desaparecido en alg√ļn momento de su historia para dejar tan solo el hueco que lo albergaba. Justo encima de donde debi√≥ estar la inscripci√≥n se pueden observar dos nichos, uno a cada lado del Acueducto y donde -en uno de ellos- estuvo la escultura de H√©rcules Egipicio, seg√ļn la leyenda, el fundador de la ciudad. En la √©poca de los Reyes Cat√≥licos se colocaron en ambos nichos las im√°genes de la Virgen del Carmen y de San Sebasti√°n respectivamente, aunque a d√≠a de hoy solo se conserva la primera de ellas, en la cara del Acueducto que da a la Plaza del Azoguejo.

Como ha sucedido en la mayoría de las obras y monumentos que no han dejado de tener una utilidad clara a lo largo de su historia, el Acueducto se ha mantenido casi en perfecto estado de conservación debido a que hasta prácticamente nuestros días, ha sido un canal activo que ha conducido el agua hasta la misma ciudad de Segovia, concretamente hasta el Alcázar.

En la época de los Reyes Católicos se realizó la primera gran obra de restauración del Acueducto, a cargo del prior del monasterio cercano de los Jerónimos del Parral, reedificándose treinta y seis de los arcos y respetando la estética y funcionalidad de la obra original. En el siglo XVI se colocaron en los nichos las imágenes de la Virgen del Carmen y San Sebastián.

La contaminaci√≥n ambiental, la erosi√≥n natural del granito, el tr√°fico rodado -que hasta 1992 todav√≠a pod√≠a circular bajo las arcadas- y la realizaci√≥n de conciertos y otras actividades musicales -origen de contaminaci√≥n ac√ļstica y vibraciones transmitidas al terreno y a las construcciones circundantes- han contribuido a un deterioro evidente que ha comprometido seriamente el estado de conservaci√≥n e incluso la estabilidad de la obra en algunos tramos, llev√°ndose a cabo en los √ļltimos a√Īos un proceso de restauraci√≥n con el fin de darle continuidad en el tiempo a esta obra bimilenaria. 

Podría decirse que el Acueducto ha sido -y es- la columna vertebral de la ciudad, el eje de referencia a partir del cual se ha desarrollado urbanísticamente, siendo Segovia y su Acueducto un todo indisoluble e impulsando su desarrollo hacia el sur de la ciudad, siguiendo el trazado de la obra romana.

Como es habitual con este tipo de monumentos, su majestuosidad y est√©tica imponentes, unido al hecho de que “siempre han estado ah√≠”, son el caldo de cultivo perfecto para crear un halo de misterio y leyenda a su alrededor e inspirar el folclore popular. As√≠, la tradici√≥n dice que hab√≠a una ni√Īa que todos los d√≠as ten√≠a que subir hasta la monta√Īa para recoger agua y bajar de nuevo con el c√°ntaro lleno. Harta de aquella tediosa y dura labor, pidi√≥ al diablo que hiciera algo para que ella no tuviese que subir y bajar de la monta√Īa a diario con su pesada carga de agua. √Čste le concedi√≥ el deseo, a cambio de que si terminaba el Acueducto antes de que el gallo cantara, tendr√≠a que pagarle con su alma. La ni√Īa acept√≥ y el diablo comenz√≥ a construirlo. Pero justo cuando le quedaba una sola piedra para terminar la tarea, el gallo cant√≥, con lo cual la ni√Īa, finalmente, no perdi√≥ su alma. El lugar donde hoy puede verse la imagen de la Virgen del Carmen es el hueco que dej√≥ la √ļltima piedra que el demonio no pudo colocar.

Hay un fant√°stico art√≠culo de National Geographic del a√Īo 2016 referido al Acueducto, en el que adem√°s de una r√°pida descripci√≥n de la estructura figura una colecci√≥n de magn√≠ficas fotograf√≠as tomadas desde diferentes √°ngulos. Por cierto, en el art√≠culo se menciona algo que quiz√° sorprender√≠a a muchos… Aqu√≠ el art√≠culo:

El Acueducto de Segovia es m√°s…¬†

Alc√°zar de Segovia

Este elegante, majestuoso e imponente edificio ubicado en la Ciudad Vieja es, junto con el Acueducto, uno de los monumentos m√°s destacados de la ciudad y uno de los m√°s visitados y fotografiados de Espa√Īa.¬†

El Alc√°zar ha sido fortificaci√≥n romana, fortaleza militar, residencia real, edificio institucional donde se custodiaba el tesoro, el archivo y la armer√≠a real, prisi√≥n de estado y adem√°s, Real Colegio de Artiller√≠a y Archivo General Militar. Su nombre es de origen √°rabe, siendo conocido durante la dominaci√≥n musulmana de Espa√Īa como ¬ęAl Qasar¬Ľ, que significa ¬ęfortaleza¬Ľ, nombre acortado de ¬ęAl-Quasaba¬Ľ. Con su caracter√≠stica forma de proa de barco, es una de las fortalezas m√°s singulares de Europa y constituye un claro ejemplo del poder y el esplendor de la Corte castellana durante la Edad Media.

Tiene una planta de geometr√≠a irregular, ya que se adapta al terreno sobre el que fue construido. En el exterior del edificio se pueden observar un foso, un puente levadizo y una torre del homenaje, elementos cl√°sicos de las fortalezas militares medievales, adem√°s de un magn√≠fico patio dise√Īado por el arquitecto, matem√°tico, ge√≥metra y militar espa√Īol Juan de Herrera. En el interior existen una capilla y varias salas magn√≠ficamente decoradas por pintores y artistas mud√©jares.

Aqu√≠ dejo el enlace a la p√°gina web del Alc√°zar de Segovia, la cual contiene informaci√≥n muy √ļtil y de inter√©s acerca de horarios de visita, noticias de actualidad, una galer√≠a de fotos y un breve repaso hist√≥rico de su bimilenaria existencia:

Alc√°zar de Segovia

Mirador de la Pradera de San Marcos

Este tranquilo parque es un área verde ubicada a los pies del Alcázar, desde el cual puede disfrutarse de una de las mejores y más impresionantes vistas del castillo, apreciándose de forma clara su característica forma de proa de barco. Es un sitio perfecto para colocar una manta sobre el césped y disfrutar de la paz y la tranquilidad a la sombra de los árboles, en contraste con el bullicioso ambiente urbano que ofrece una ciudad moderna como Segovia.

Catedral de Segovia 

La Santa Iglesia Catedral de Nuestra Se√Īora de la Asunci√≥n y de San Frutos de Segovia, popularmente conocida como la Dama de las Catedrales (ūüĒó) por su grandiosidad y elegancia, fue construida entre 1525 y 1577, en parte con la colaboraci√≥n altruista de los segovianos, sustituyendo as√≠ a la Catedral Vieja de Santa Mar√≠a -entonces situada en lo que hoy son los jardines del Alc√°zar- y destruida durante la Guerra de las Comunidades en 1520. Es una de las catedrales g√≥ticas m√°s tard√≠as de Europa, ya que se construy√≥ en una √©poca en la que la arquitectura renacentista era la predominante.

La Catedral de Segovia desde los campos. Imagen tomada de catedralsegovia.es

Su claustro fue trasladado piedra a piedra desde la antigua Catedral de Santa Mar√≠a y es la √ļnica parte del antiguo templo que ha llegado a nuestros d√≠as.

Junto a la armon√≠a de dimensiones que define su interior y entre otros muchos encantos y maravillas arquitect√≥nicas que posee, destacan sus imponentes vitrales, siendo de los m√°s importantes del patrimonio vidriero espa√Īol y en cuya composici√≥n intervinieron los mejores maestros vidrieros de la √©poca tanto de Espa√Īa como de Europa.

Una de las vidrieras de la Catedral. Imagen tomada de commons.wikimedia.org

Plaza Mayor de Segovia

Esta magnífica plaza de planta casi rectangular, está ubicada en el casco antiguo y en ella se encuentran algunos de los monumentos más emblemáticos e importantes de la ciudad, como el ábside de la Catedral, el Teatro Juan Bravo o el Ayuntamiento.

Conocida históricamente como Plaza de San Miguel -nombre tomado de la antigua iglesia de San Miguel, que siglos atrás ocupó parte de la actual plaza-, durante la Edad Media fue el lugar de celebración del mercado de la ciudad y fue entonces cuando adquirió el nombre de Plaza Mayor. Fue en este mismo lugar donde Isabel la Católica fue proclamada Reina de Castilla el 13 de diciembre de 1474. Posteriormente, en 1532, la iglesia fue demolida -y reconstruida apenas unos metros más atrás- para poder así agrandar la plaza hasta las dimensiones actuales.

Durante el periodo conocido como la Restauraci√≥n Borb√≥nica (1874 – 1931), fue rebautizada con el nombre de Plaza de la Constituci√≥n, aunque popularmente siempre mantuvo el nombre de plaza mayor. Despu√©s de la Guerra Civil Espa√Īola, pas√≥ a llamarse Plaza de Franco, y tras el final de la dictadura, cambi√≥ nuevamente su nombre al de Plaza Mayor. 

Iglesia de la Vera Cruz

Este templo cat√≥lico (ūüĒó), anteriormente conocido como la Iglesia del Santo Sepulcro, est√° ubicado en el barrio de San Marcos, al norte de la ciudad, y su construcci√≥n ha sido tradicionalmente atribuida a la Orden de los Pobres Compa√Īeros de Cristo y del Templo de Salom√≥n, com√ļnmente conocidos como los Caballeros Templarios, aunque actualmente se cree que fue construida por la Orden del Santo Sepulcro de Jerusal√©n.

Erigida en el a√Īo 1208 en estilo rom√°nico, posee una nave de planta dodecagonal, que circunda un peque√Īo templete de dos alturas, a la que est√°n anejos tres √°bsides, una sacrist√≠a semicircular y una torre de planta cuadrada, conocida como el Mirador de la Vera Cruz y desde el cual se puede disfrutar de una fant√°stica panor√°mica del Alc√°zar.

Su arquitectura se basa en los templos romanos de los primeros tiempos del cristianismo, y fue muy utilizada por las diferentes √ďrdenes Religioso-Militares creadas en el contexto hist√≥rico de las Cruzadas. Para su construcci√≥n, se cree que pudo tomarse como ejemplo la Mezquita de la Roca y la Bas√≠lica del Santo Sepulcro de Jerusal√©n, ya que tanto los Caballeros Templarios -que tuvieron su sede en la primera- como la Orden del Santo Sepulcro -con sede en la segunda- construyeron muchas de sus iglesias siguiendo la est√©tica de sus sedes en Tierra Santa.

En 1531, tras la unificaci√≥n de la Orden del Santo Sepulcro con la Orden de los Hermanos Hospitalarios -tambi√©n conocida como la Orden de San Juan o la Orden de Malta-, el templo pas√≥ a depender de esta √ļltima. Con la desamortizaci√≥n de Mendiz√°bal (1836 – 1837), las propiedades de la Orden de Malta se subastaron, lo que para la Iglesia de la Vera Cruz signific√≥ abandono y deterioro, llegando a ser utilizada como un pajar. En 1919, el rey Alfonso XIII la declar√≥ Monumento Nacional, y m√°s tarde, ya con el general Francisco Franco rigiendo los destinos de Espa√Īa, fue devuelta a la Orden de Malta, instituci√≥n que sigue siendo su propietaria en la actualidad.

Edad Media, templos religiosos, Caballeros Templarios, el Santo Sepulcro, las Cruzadas… un c√≥ctel m√≠stico como pocos envuelto en un halo de misterio que no pod√≠a escapar al imaginario y la superstici√≥n popular, y por supuesto, a las leyendas, como la que cuenta que durante la vela de un caballero de la orden ca√≠do en un ataque por parte de los infieles, fue atacado por grajos y cornejas, da√Īando el cuerpo hasta dejarlo como la carro√Īa. El prior del templo lanz√≥ una maldici√≥n a estas aves, por lo que desde entonces no se han vuelto a ver otros p√°jaros que las golondrinas por los alrededores de la iglesia. Otra leyenda cuenta que, debido a su pasado templario, se acumulan enormes riquezas amasadas por sus caballeros y que est√°n enterradas bajo el edificio, imposibles de recuperar dado que la fuerte presencia de los esp√≠ritus de aquellos caballeros impiden profanar su legado.

Lo que está claro es que es un lugar místico cargado de historia, una historia turbulenta de guerras entres diferentes creencias religiosas, frecuentado siglos atrás por monjes guerreros custodios de los más importantes templos religiosos de la época. Un lugar alejado de los puntos de afluencia turística como son el Acueducto y el Alcázar pero que sin lugar a duda, es visita obligada en la ciudad de Segovia.

Barrio de la Judería

Este barrio medieval ubicado al sur de la ciudad, estuvo habitado por la comunidad hebrea al menos desde finales del siglo XII -aunque es muy probable que ya existiese una comunidad desde la segunda mitad del siglo XI- hasta la expulsi√≥n de los jud√≠os de Espa√Īa en 1492. Como casi todas las juder√≠as, lleg√≥ a ser una de las comunidades m√°s ricas y pobladas del Reino, con varios personajes destacados entre los que se encuentra Abraham Seneor, rabino, banquero, pol√≠tico y √ļltimo Rabino mayor de Castilla, alto cargo de la hacienda castellana. 

Siempre castigada y perseguida, la comunidad jud√≠a de Segovia no tuvo una convivencia tranquila ni pac√≠fica. Tras las revueltas anti-jud√≠as que tuvieron lugar en las principales juder√≠as de las ciudades de casi todos los reinos cristianos de la pen√≠nsula ib√©rica, parte de la comunidad de la ciudad de Burgos se estableci√≥ en Segovia, alrededor de la Sinagoga de Burgos -de ah√≠ su nombre-. En el a√Īo 1410, se acus√≥ a la comunidad de profanar la sagrada forma en el interior de la Sinagoga Mayor -acerca del modus operandi hay diferentes versiones, dependiendo de qui√©n lo narre-, por lo que la sinagoga, su principal templo para el culto y los estudios teol√≥gicos, fue incautado y entregado a la Iglesia Cat√≥lica. En 1412, la reina Catalina de Lanc√°ster, mujer de Enrique III de Castilla, llamado el Doliente, emiti√≥ una ley ordenando a los jud√≠os de la ciudad reubicarse y asentarse en la zona tras el Convento de la Merced -que existi√≥ desde 1367 hasta 1835, cuando la desamortizaci√≥n eclesi√°stica de la primera mitad del siglo XIX provoc√≥ el abandono y la ruina de muchos monumentos hist√≥ricos religiosos-. En 1481, los Reyes Cat√≥licos decretaron la reclusi√≥n de la comunidad en la juder√≠a, oblig√°ndolos de este modo a vivir en un barrio segregado, construy√©ndose adem√°s ocho puertas con arco de ladrillo para la entrada al recinto y permitir as√≠ su abastecimiento.

Desafortunadamente, nosotros no tuvimos tiempo de visitar el Barrio de la Juder√≠a de Segovia como se merece, con calma y disfrutando de todos los monumentos, casas, corrales y calles por entre las que siglos atr√°s una floreciente y poderosa comunidad hizo su vida. Una comunidad cuyo legado a√ļn permanece en nuestra sociedad actual, en forma de rico patrimonio cultural heredado de aquellos jud√≠os que se vieron forzados a abandonar su querida Sefarad, como ellos mismos llamaban a la pen√≠nsula ib√©rica durante la Edad Media y t√©rmino que a√ļn hoy en d√≠a se usa en la lengua hebrea moderna, para referirse a la actual Espa√Īa. 

Segovia est√° incluida en la Red de Juder√≠as de Espa√Īa ‚Äď Caminos de Sefarad (ūüĒó), una Asociaci√≥n constituida por municipios en los que de alg√ļn modo u otro estas sociedades con estilos de vida, creencias y rituales propios dejaron, durante la Edad Media, su eterno legado.

Murallas de Segovia

El trazado de estos enormes e imponentes muros (ūüĒó), que siglos atr√°s constituyeron el recinto amurallado de la ciudad, tienen su origen en el siglo II d.C., durante la √©poca romana. Tras la reconquista cristiana de Segovia en el a√Īo 1088 por parte de Alfonso VI de Le√≥n, llamado el Bravo, se llev√≥ a cabo el refuerzo de las defensas de la ciudad, levant√°ndose unas murallas fortificadas cuya geometr√≠a se asemeja mucho a lo que se conserva en la actualidad.

El final de la Edad Media trajo consigo la p√©rdida del valor defensivo de la construcci√≥n, dando paso a la edificaci√≥n de edificios -mayormente viviendas- adosados a ella, aprovechando los muros como un cerramiento m√°s. M√°s adelante, ya en el siglo XVII, la muralla perder√≠a su valor territorial -ya que hasta entonces separaba al clero y la nobleza que viv√≠an intramuros, del pueblo llano que lo hac√≠a extramuros- y todo valor simb√≥lico. En el siglo XIX lleg√≥ a considerarse un obst√°culo para el desarrollo urban√≠stico y se demolieron algunos de los tramos. Pero afortunadamente, durante el siglo XX la suerte cambi√≥ para  los restos de las murallas que a√ļn se conservaban y las autoridades comprendieron su valor patrimonial y la necesidad de conservarlo, inici√°ndose as√≠ un proceso de restauraci√≥n y conservaci√≥n que est√° activo a√ļn en nuestros d√≠as. En 1941, la parte intramuros de la ciudad, junto con las murallas, fue declarada Conjunto Hist√≥rico Art√≠stico, y en 1985 la UNESCO declara el casco antiguo de Segovia, su muralla y el Acueducto, Patrimonio de la Humanidad.

El perímetro amurallado se adapta a la topografía de la roca sobre la que se asienta la ciudad vieja, con una longitud aproximada de 3,4 kilómetros, una altura media de 9 metros y un ancho aproximado de 2,50 metros. Está construida con toda clase de materiales y se estima que algunas de las partes se conservan desde los inicios de la Edad Media.

Las murallas a√ļn conservan varias de las puertas, que eran los puntos m√°s d√©biles pero a la vez los m√°s importantes, con funciones de control del tr√°nsito de personas y mercanc√≠as -similar a lo que hoy conocemos como una aduana- con car√°cter fiscal, policial y jur√≠dico. A√ļn pueden visitarse las Puertas de San Andr√©s, de Santiago y de San Cebri√°n, habiendo desaparecido las de San Juan y San Mart√≠n.

Segovia no es solamente el majestuoso Acueducto, su imponente Alc√°zar y el sabroso cochinillo. Tiene much√≠simo m√°s que ofrecer, tanto, que en un par de d√≠as es imposible visitar todas las atracciones tur√≠sticas -y no tur√≠sticas- que podemos encontrar en la ciudad. Monumental y llena de historia, es adem√°s muy “recogida”, en el sentido de que es bastante asequible el recorrerla a pie, que es como mejor se disfruta de un lugar, pudiendo hacer paradas para observar, comentar, tomar fotograf√≠as, anotaciones… Definitivamente es una ciudad que cautiva, a la que se desea volver bien para visitar todo aquello que qued√≥ pendiente en las anteriores visitas o bien por el gusto de volver a pisar tan magn√≠fica tierra, poseedora adem√°s de una gastronom√≠a sublime cuya fama traspasa fronteras. Segovia es, sin lugar a dudas, una de las grandes joyas de nuestro riqu√≠simo patrimonio nacional.