South West Highlands – Cruachan Ruta 1

Loch Awe Station – Beinn a’ Chochuill – Beinn Eunaich – Loch Awe Station

Vista panorámica de la zona del Glen Noe y Glen Kinglas, con Loch Etive a la izquierda, desde la cima del Beinn Eunaich

Distancia aproximada: 17 km. Duración: 5 horas. Recorrido: Circular. Nivel técnico: Es una ruta fácil sin nieve, aunque complicada, dura e incluso peligrosa en algunas zonas en condiciones invernales -como cuando yo la hice-, donde aproximadamente la mitad del recorrido se hace por carriles amplios y de buena superficie, adaptados al paso de vehículos a motor. Una vez abandonado el carril para afrontar el ascenso a la cima del Beinn a’ Chochuill, todo el recorrido es campo a través, con pendientes positivas y negativas muy pronunciadas y crestas estrechas, donde hay que ir con mucho cuidado y sobretodo usar el sentido común a la hora de acercarse demasiado a los bordes para tomar fotografías panorámicas, por el peligro de caída que conlleva, especialmente en condiciones invernales donde una espesa capa de nieve cubre las zonas altas, camuflando enormemente el peligro de desprendimiento y el de una enorme caída, tan enorme como peligrosa. 

Captura de Google Earth

Esta es una ruta fácil y atractiva, con dos munros cuyos hombros bien formados hacen bastante fácil el ascenso hacia las cumbres -aunque no sin un esfuerzo físico considerable-, y ofrece la posibilidad de disfrutar de una bonita jornada de trekking con unas vistas soberbias del Stob Diamh y la Herradura de Dalmally -Dalmally Horseshoe-.

Existe la posibilidad, si se dispone de coche propio, de comenzar la ruta en un pequeño aparcamiento ubicado en un lado de la carretera B8077 -coordenadas 56°24’51.2″N 5°01’26.1″W-, lo cual acorta la ruta a la menor distancia posible. Pero si no se tiene esa posibilidad, puede empezarse la ruta perfectamente desde Loch Awe Railway Station, buscando la carretera A85 y continuando por la misma aproximadamente 1,3 kilómetros hasta llegar al cruce con la carretera B8077, en la cual, y después de caminar algo más de seiscientos metros, se llega al inicio del carril -privado pero al cual se puede acceder sin problemas- que conduce directamente a uno de los espolones del Beinn a’ Chochuill. 

Llegado al cruce de la carretera con el carril, continué a lo largo del mismo dejando Castles Farm a mi derecha para adentrarme en el valle del Allt Mhoille, avanzando sobre una pendiente positiva bastante pronunciada bajo el Stob Maol. Poco después llegué a un pequeño paso sobre el Allt Lairig Lanachain -un arroyo que en época invernal puede tener un caudal que nada envidia al de un río-, cruzándolo y continuando por el ramal de la derecha en el cruce que se presenta a continuación. Continuando la marcha aproximadamente doscientos metros, llegué a un cruce -con coordenadas 56°26’18.9″N 5°02’53.4″W- donde giré a la derecha y continué por una especie de camino hasta llegar al punto en el cual comencé el ascenso hacia la cima del Beinn a’ Chochouill por su espolón sureste.

A partir de aquí comencé el ascenso campo a través hasta llegar a lo alto de la cresta, en la cual aparece y desaparece por tramos una vereda que conduce hacia la cima, atravesando una zona bastante estrecha durante aproximadamente un kilómetro, y que finalmente desemboca en el montón de piedras -mojón- que indica la cumbre del Beinn a’ Chohuill a 980 msnm.

Subiendo hacia la cima del Beinn a’ Chochuill alcancé a un senderista que iba solo -bueno, con su perro- y que en el momento en que lo alcancé estaba descansando sentado en una de las pocas piedras que no estaban completamente cubiertas por la nieve. Yo también me paré, comenzamos a hablar, y a partir de ese momento continuamos juntos la ruta hasta la cumbre. Eso explica que haya fotografías en las que yo aparezco, dado que este hombre -un maestro de Manchester que estaba de vacaciones en la zona por aquellos días- se ofreció amablemente para inmortalizar el momento con unos magníficos paisajes como telón de fondo.

Volviendo a lo largo de la cresta y continuando en dirección Este, vine a caer al collado que une ambas cimas, para afrontar una dura subida -más dura si cabe por las condiciones invernales que imperaban aquella jornada y la espesa capa de nieve que dominaba toda aquella altura- y alcanzar la cumbre del Beinn Eunaich, a 989 msnm.

Después de parar para comer, hidratarme y reajustar el equipo, abandoné la cima y me puse en camino para afrontar el tramo final de la ruta. Comencé el descenso a través de la cresta sur del Beinn Eunaich, durante aproximadamente dos kilómetros. Cuando me encontraba cerca del final del espolón giré a mi derecha -hacia el oeste- hasta llegar al carril principal por el que había ascendido horas antes esa misma mañana. Y a partir de aquí sólo quedaba volver por el mismo camino por el que había venido hasta llegar nuevamente a la estación de trenes de Loch Awe, poniendo fin así a una maravillosa ruta que me brindó unas espectaculares vistas panorámicas con las montañas nevadas y los lagos de la zona como protagonistas de lujo. Algo que sin duda merece la pena ver y disfrutar, aunque sea en condiciones invernales y con una espesa capa de nieve dominado las cotas altas.

No quiero terminar este artículo sin antes hacer mención de algunas herramientas, en mi opinión, muy útiles para la planificación de esta ruta. Estas son OS Maps (Ordnance Survey, Servicio de Cartografía del Reino Unido) para obtener la topografía detallada, Google Maps y Google Earth, siempre útiles para obtener una perspectiva -aproximada- en 3D del terreno y poder hacer mediciones de distancias y tener así unos órdenes de magnitud previos, y por último el Met Office (Servicio Meteorológico Nacional del Reino Unido), el cual nos da una aproximación bastante buena de las condiciones meteorológicas que nos podríamos encontrar ya sea en ciudades o en montaña.