Loch Lomond & The Trossachs National Park – Ruta 7

Ben Lui – Beinn a’Chleibh – Ben Oss – Beinn Dubhchraig desde Tyndrum

Por encima de las nubes, llegando a la cumbre del Ben Lui

Distancia aproximada: 28 km. Duración: 7 horas. Recorrido: Circular. Nivel técnico: Es una caminata muy fácil, incluso placentera, desde la salida de Tyndrum, pasando por Cononish, hasta llegar al cauce del Allt an Rund, a partir del cual y tras cruzarlo comienza el recorrido campo a través para coronar las cuatro cumbres, recorriendo zonas amplias y estrechas, con pendientes estrechas y rocosas por tramos (especialmente junto a las cumbres del Ben Lui, Ben Oss y Beinn Dubhchraig). Es una ruta larga y que demanda un esfuerzo físico considerable, y aunque no llega a ser necesario el empleo del scrambling, sí es preciso prestar toda la atención necesaria en la subida a las tres cumbres mencionadas anteriormente dado que sin ser especialmente técnicas, llegan a ser complejas, duras y accidentadas.

Captura de Google Earth

La zona en la que se encuentran estas cuatro montañas, al sudoeste de Tyndrum, ha sido “agujereada” en varios puntos por el sector de la minería, mayormente para la extracción del oro. Pero eso no le ha quitado ni un ápice de belleza al entorno, y este grupo de munros sigue manteniendo su belleza, majestuosidad y presencia como lo hiciera al principio de los tiempos. Varias rutas y combinaciones son posibles a la hora de coronar las cuatro cumbres, pero para captar, vivir y poder saborear el carácter de todo este grupo de montañas, es necesario hacer una ruta que involucre hacer cima en todas ellas en la misma jornada. Sólo así se hace verdadera justicia a una buena ruta de trekking en este rincón de Escocia.

El Ben Lui domina el grupo tanto en altura como en apariencia, aunque los otros tres munros tienen su particular encanto, unidos por crestas serpenteantes que varían considerablemente a lo largo de su longitud, desde la ancha “silla de montar” cubierta de hierba del Beinn a’Chleibh pasando por los accidentados, irregulares y rocosos muros en el lado Sur del Ben Oss hasta la estrecha cresta pedregosa del Beinn Dubhchraig.

La aproximación al Ben Lui desde el Este (desde Tyndrum) permite disfrutar de la vista que ofrece la característica más distintiva de esta magnífica montaña, su ladera de forma cóncava, circular y rocosa conocida como Coire Gaothach. 

Ben Lui, imponente y majestuoso mostrando su cara Este, rocosa y con la característica forma cóncava circular.

Comenzando en Tyndrum Lower Train Station y pasando los bosques de pinos reforestados al suroeste, llegué al cruce de carriles con coordenadas 56°25’12.0″N 4°43’54.6″W y continué hasta Cononish Farm, dejándola atrás para llegar al final de carril, en la ribera Este del río Allt an Rund.

Una vez cruzado el cauce, continué orientándome hacia la cresta norte del Ben Lui, conocida como Stob Garbh, para progresar a través de su perfil hasta la cima, en aquel momento no visible por estar sobre las nubes. Pese a que hice esta ruta en el mes de mayo, todavía pude ver grandes concentraciones de nieve aún por derretir, con lo cual es fácil imaginar lo particularmente inestable del terreno en los meses de invierno, amén de la peligrosidad de esta ruta en dichos meses y con poca visibilidad.

Dos horas y media y aproximadamente 10 kilómetros después de haber comenzado la marcha en Tyndrum, llegué a la cima del Ben Lui, desde la cual pude disfrutar de unas vistas maravillosas y espectaculares de 360º, dado que esta cumbre es la más alta del grupo de munros, pudiendo divisar incluso Straith of Orchy, Dalmally y Lochawe dada la buena visibilidad que la meteorología me brindó una vez arriba. Aunque ese día fue un ejemplo claro de lo cambiante del clima de montaña en Escocia, dado que mientras me aproximaba al Ben Lui pasado ya Cononish Farm, no podía siquiera ver su cumbre debido a una espesa capa de nubes que se cernía sobre ella. Subiendo por la cresta norte atravesé esa capa de nubes y se extendió ante mí una de las panorámicas más hermosas de las que he disfrutado en la montaña: un manto de color blanco azulado que dibujaba incontables formas me aislaba del terreno circundante que se extendía a mis pies, permitiéndome observar solamente las nubes desde arriba y el cielo azul, omnipresente, que se alzaba sobre mí en forma de bóveda infinita.

Pese a que la visibilidad fue muy buena estando en la cumbre, apenas unos minutos después de iniciar el descenso buscando la cresta hacia el Beinn a’Chleibh, cayó una espesa niebla que dificultó mucho la visibilidad, haciendo imposible ver más allá de apenas unos escasos metros. Y debido a esta pobre visibilidad en la que no podía tener como referencia la siguiente cumbre, me despisté y avancé en dirección sureste, pese a que la cresta del Beinn a’Chleibh estaba hacia el suroeste. Cuando me di cuenta de mi error me detuve, y sacando el mapa y la brújula pude ubicarme y orientarme de nuevo, tomando ahora sí la ruta correcta. 

Para cuando llegué a la cumbre del Beinn a’Chleibh, llevando un total de aproximadamente 13 kilómetros recorridos, la visibilidad había vuelto a mejorar, de modo que pude incluso disfrutar de magníficas panorámicas que se extendían en dirección Este. Tras un pequeño descanso para comer, hidratarme y reajustar el equipo, me puse en marcha hacia la siguiente cima, la del Ben Oss. Para ello volví por la cresta deshaciendo el camino andado, y aproximadamente en la mitad de la distancia entre las cumbres del Ben Lui y Beinn a’Chleibh, me desvié en dirección sureste para alcanzar la cresta de acceso al punto más alto del tercer munro de la jornada, haciendo cima en el Ben Oss después de haber recorrido un total de 18,5 kilómetros aproximadamente. 

Después de parar el tiempo justo para disfrutar de los paisajes y las panorámicas que este lugar me regalaba y tomar algunas fotografías, me puse de nuevo en marcha hacia la última cima, la del Beinn Dubhchraig, siguiendo el trazado de las crestas que unen ésta con la del Ben Oss, bordeando el Loch Oss por su lado norte. Un recorrido precioso con espectaculares panorámicas en todas direcciones, aunque especialmente hermosas las vistas que se extendían hacia el Norte y el Sur, para alcanzar el punto más alto del Beinn Dubhchraig tras aproximadamente un total de 21 kilómetros recorridos.

Tras un breve descanso para hidratarme y reajustarme el equipo, mientras disfrutaba de las espectaculares vistas panorámicas que se extendían ante mí y se perdían en el horizonte, me puse de nuevo en marcha, esta vez en dirección norte siguiendo prácticamente una línea recta campo a través hacia Cononish Farm, llegando hasta el cauce de River Cononish y cruzándolo sobre un rudimentario puente -en realidad es una obra de paso habilitada para el ganado- a base de tablones de madera colocados sobre dos vigas metálicas longitudinales, apoyadas éstas sobre dos pilas de hormigón bastante castigadas ya por el paso del tiempo. 

Bajada desde la cima del Beinn Dubhchraig hacia Cononish Farm, conjunto de edificios verdes que puede apreciarse al centro derecha de la imagen. A la izquierda, la antigua mina de oro, ahora cerrada y en desuso.

Llegado a Cononish Farm, lo único que me quedaba era volver por el mismo camino por el que había venido, esta vez en sentido opuesto, hacia la estación de ferrocarriles de Tyndrum Lower, llegando al punto final -e inicial- de la ruta 28 kilómetros y 7 horas después de haber iniciado esta magnífica jornada que me regaló algunas de las vistas más maravillosas, asombrosas y mágicas de las que he podido disfrutar haciendo trekking en las Highlands escocesas. Una jornada que queda para siempre en mi recuerdo, con el espectacular y majestuoso Ben Lui encabezando este grupo de cuatro magníficos munros tan cercanos entre ellos pero tan diferentes entre sí.

Estación de ferrocarriles de Tyndrum Lower, punto inicial y final de la ruta.

Por último, me gustaría hacer mención de algunas herramientas, en mi opinión, muy útiles para la planificación de esta ruta. Estas son OS Maps (Ordnance Survey, Servicio de Cartografía del Reino Unido) para obtener la topografía detallada, Google Maps y Google Earth, siempre útiles para obtener una perspectiva -aproximada- en 3D del terreno y poder hacer mediciones de distancias y tener así unos órdenes de magnitud previos, y por último el Met Office (Servicio Meteorológico Nacional del Reino Unido), el cual nos da una aproximación bastante buena de las condiciones meteorológicas que nos podríamos encontrar ya sea en ciudades o en montaña.