Loch Lomond & The Trossachs National Park – Ruta 3

Tarbet Train Station – The Cobbler – Tarbet Train Station

Captura de Google Earth

Distancia aproximada: 16,5 km. Duración: 4 horas. Recorrido: Lineal. Nivel técnico: fácil hasta llegar a los pies de la montaña, momento a partir del cual se va complicando hasta llegar a ser muy técnico por tramos si acometemos la subida directa por la cara este. Existe una ruta alternativa bordeando la ladera que hace posible la subida por la cara norte, en este caso más sencilla, pero hace el recorrido más largo con el aumento del tiempo de ruta que eso conlleva.

The Cobbler, cuya traducción al castellano sería El Zapatero, por la distintiva forma de la formación rocosa simulando un zapatero que se inclina trabajando sobre su horma, es catalogada por muchos como la montaña más espectacular de los Alpes de Arrochar, aun no siendo la más alta. Ciertamente es una de las más populares de Escocia y muy valorada por los clubes y aficionados a la escalada en roca por encontrarse allí paredes de piedra verdaderamente espectaculares. 

Con 881 msnm, no tiene la categoría de Munro (montaña con más de 915 msnm) y aparece en muchos mapas con el nombre de Ben Arthur, un anglicismo derivado del gaélico del cual proviene su nombre original. Una de las particularidades de esta montaña es que posee tres cumbres, siendo la más alta -y popular- la que se ubica en el centro, entre las de menor altitud que ocupan ambos extremos.

La ruta comenzó en la estación de trenes de Arrochar & Tarbet , desde la cual me dirigí por la carretera A83 hacia el oeste, dejando a mi izquierda el pueblo de Arrochar y llegando hasta el aparcamiento de Succoth (Succoth car park), aproximadamente a 3 kilómetros desde el punto de inicio. Aquí dejé la carretera principal para internarme en un camino que sale a la derecha y que ya no abandonaría hasta llegar a los mismos pies del The Cobbler.

Me gustaría destacar el trabajo soberbio que han realizado grupos de voluntarios de cara a la conservación de los senderos de la zona, como por ejemplo este de acceso al The Cobbler, habiendo incluso colocado piedras -algunas de un tamaño considerable- de modo que algunos tramos son literalmente escaleras por los que subir de forma relativamente cómoda y fácil. 

Tras un agradable paseo, aunque físicamente duro porque no deja de ser subida desde que se abandona la carretera principal, llegué a un cruce de veredas en el que se puede elegir el camino por el que continuar según se quiera acometer la subida por la cara este o norte, marcado con un poste de madera y una placa con la leyenda GRID REF NN 268 059, que indica la localización exacta del punto en el sistema de referencia geográfico empleado en Reino Unido (Ordnance Survey National Grid reference system). En mi caso opté por la opción más difícil, técnica y dura -subida directa por la cara este-, aunque si se continúa por la vereda en dirección norte se puede bordear la ladera y acometerse la subida desde este lado, menos directa y por lo tanto más larga, pero también más fácil, menos técnica y menos dura. 

Vista del The Cobbler por su cara este.

Tras aproximadamente una hora de considerable esfuerzo y habiendo tenido que hacer uso del scrambling para salvar algunos pasos y obstáculos, llegué a la cumbre, desde la cual pude disfrutar de unas vistas maravillosas que bien podrían servir de inspiración para la creación literaria o cinematográfica, porque como siempre, el trabajo de llegar al punto más alto se veía compensado con creces con el privilegio de poder admirar semejantes paisajes.

Tras pasear un rato entre sus cumbres, descansar, hidratarme y reajustarme el equipo, inicié el camino de vuelta nuevamente por la cara este, poniendo mil ojos en cada paso que daba mientras avanzaba dado que un descenso, en un terreno tan abrupto, pendiente y técnico, siempre puede llegar a ser peligroso al más mínimo descuido que tengamos. Aunque eso no me impidió seguir disfrutando de las vistas hasta bien entrado en la vereda de vuelta hacia la carretera.

Sin ninguna duda, es una de las rutas más atractivas que he hecho en Escocia, pese a que la cumbre no es de las más altas. Lo único que sí puedo decir es que si unimos una de las montañas más populares de las Tierras Altas con un clima y temperaturas estupendos, el resultado es una afluencia de gente que por momentos puede llegar a ser agobiante, no siendo ésto lo que se espera en una excursión al campo donde lo que sí esperamos es un poco de tranquilidad y soledad. En esta ruta, dado que la bajada la hice en hora punta, me encontré a muchísima gente subiendo por la vereda -familias con niños incluidos-, con lo cual varias veces tuve que echarme a un lado para ceder paso o tuvieron que hacerlo las personas que venían en sentido opuesto para cedérmelo a mí.

Por último, me gustaría hacer mención de algunas herramientas, en mi opinión, muy útiles para la planificación de esta ruta. Estas son OS Maps (Ordnance Survey, Servicio de Cartografía del Reino Unido) para obtener la topografía detallada, Google Maps y Google Earth, siempre útiles para obtener una perspectiva -aproximada- en 3D del terreno y poder hacer mediciones de distancias y tener así unos órdenes de magnitud previos, y por último el Met Office (Servicio Meteorológico Nacional del Reino Unido), el cual nos da una aproximación bastante buena de las condiciones meteorológicas que nos podríamos encontrar ya sea en ciudades o en montaña.