Incidente del Paso Dyatlov

Por Jesús García Jiménez

Muchos son los hechos ocurridos a lo largo de la historia que por seguir una cadena de acontecimientos con un patrón inusual o fuera de lo común, han permanecido durante décadas sin solución, lo cual y con el paso del tiempo, no ha hecho más que alimentar la aparición de teorías conspiratorias o apoyadas en fenómenos paranormales, existencia de criaturas desconocidas y terroríficas, extraterrestres y OVNIS… que intentan explicar el cómo y el porqué de los misteriosos hechos.

Aunque MEDITERRANEAN FOREST no es un blog dedicado a la temática de fenómenos paranormales o teorías conspiratorias -para eso ya hay muchos websites, foros… que tratan con mucha dedicación esta materia-, escribo este artículo porque como aficionado a la montaña y a las salidas al campo, me causa curiosidad e intriga y me pregunto qué y cómo pudo salir mal para que un grupo de experimentados montañeros actuase de modo que la expedición terminara en desastre y envuelta en un halo de misterio que perdura hasta nuestros días.

Me estoy refiriendo al conocido como el Incidente del paso Dyatlov, que después de seis décadas desde que ocurriera aún continúa siendo un misterio. Y no es para menos dadas las circunstancias que rodean el caso, todas y cada una de ellas a cual más extraña.

La tumba de los miembros del grupo en el cementerio Mijáilovski de Ekaterimburgo. Fotografía tomada de dyatlovpass.com

El incidente del paso Dyatlov es el nombre con que se conoce a las muertes de nueve montañeros en los Montes Urales en 1959, en la antigua Unión Soviética. El grupo lo conformaban en un principio ocho hombres y dos mujeres, muchos de ellos estudiantes o graduados del Instituto Politécnico de los Urales, y tenía como objetivo completar una travesía invernal de 14 días de duración haciendo cima en el monte Gorá Otorten (1234 msnm), siendo considerada en esta época del año como Categoría III, la más difícil.

El grupo llegó en tren a Ivdel, una ciudad en el centro de la provincia de Sverdlovsk el 25 de enero de 1959. Aquí tomaron un camión que los llevó hasta Vizhay, el último asentamiento poblado por estas latitudes, el 27 de enero. Fue al día siguiente cuando uno de los miembros de la expedición se vio obligado a abandonarla debido al empeoramiento de una antigua dolencia en su espalda. Debido a esto, fue el único miembro que sobrevivió.

El día 1 de febrero, tras haber llegado al punto donde daría comienzo la escalada y ultimar los preparativos para la misma, comienza el avance a través del paso. Tras la investigación de los hechos se llegó a la conclusión de que debido al empeoramiento de las condiciones atmosféricas por una tormenta de nieve y la consiguiente disminución de la visibilidad, se desorientaron y tomaron un rumbo diferente, dirigiéndose hacia la montaña Jólat Siajl. Al darse cuenta de su error, el grupo decidió detenerse y establecer un campamento en la ladera de esta montaña, alrededor de las 5pm. Cenaron sobre las 6-7pm y varias horas después, en la madrugada del día 2 de febrero, tuvieron lugar los hechos que desencadenaron la tragedia y que aún a día de hoy se desconocen.

Se acordó que Dyatlov -el líder de la expedición- enviaría un telegrama a la Universidad cuando el grupo estuviese de regreso en Vizhai, sobre el 12 de febrero. Pero pasada esta fecha y no habiendo sido recibido ningún mensaje, no saltaron las alarmas ni se formaron grupos de búsqueda dado que los retrasos de varios días en este tipo de expediciones eran algo habitual. Pero el 20 de febrero y sin haber recibido noticia alguna del grupo, se forman grupos de búsqueda formados al principio por estudiantes voluntarios y profesores. El día 23 de febrero se unen fuerzas policiales y del ejército a las operaciones de búsqueda y rescate.

El 26 de febrero los equipos de búsqueda encontraron el campamento abandonado en Jólat Siajl. La tienda estaba destrozada, con varios cortes y rasgaduras que se hicieron desde dentro de la propia tienda. Se encontró un rastro de huellas que se dirigían hacia los bordes de los bosques cercanos -aproximadamente a 1,5 km del campamento-, aunque tras una corta distancia, el rastro de huellas quedaba cubierto por la nieve. En el borde del bosque se hallaron, bajo un pino de gran tamaño, los restos de una hoguera y los dos primeros cadáveres, descalzos, vestidos sólo con su ropa interior -aquí hay que aclarar que con ropa interior nos referimos a la ropa de andar por el interior de la tienda y que consistía en pantalones, varias camisetas, varias camisas y uno o dos jerseys de lana, pero no chaquetón ni pantalones de exterior y botas adecuadas para travesías en montaña- y tumbados boca arriba. Señales y marcas tanto en los cuerpos como en el tronco del árbol mostraban que había habido un intento por parte de éstos de trepar por el árbol -presumiblemente para huir de algo o tener una mejor perspectiva de algo que estaba ocurriendo-. Entre el bosque y el campamento los equipos encontraron tres cadáveres más, localizados a 300, 480 y 630 metros desde el viejo pino. Por las posturas de estos tres cuerpos, parece ser que estaban intentando volver al campamento en el momento de su fallecimiento, y estaban mejor vestidos -aunque también descalzos, es decir, con varios pares de calcetines pero sin botas- que los dos primeros.

Tuvieron que pasar más de dos meses hasta que el 4 de mayo se hallaran, cubiertos por cuatro metros de nieve a 75 metros del pino y hacia el interior del bosque, a los otros cuatro expedicionarios. Algunos de ellos mostraban extrañas mutilaciones -ausencia de lengua y cuencas de los ojos- e iban mejor vestidos que los hallados más de dos meses atrás -algunos incluso llevaban calzado puesto-.

Tras la autopsia realizada a los cinco primeros cuerpos hallados, se concluyó que no había lesiones que hubiesen podido provocar la muerte de los excursionistas -se halló una fractura de 6 cm en el cráneo de uno de ellos y una contusión en el constado de otro, provocados por el impacto de un objeto romo-, siendo la hipotermia la causa del fallecimiento.

Por el contrario, las autopsias de los otros cuatro cuerpos, los hallados durante el mes de mayo, mostraban lesiones mortales en todos ellos -ausencia de lengua, ausencia de cuencas oculares, fracturas en costillas y traumatismos craneales graves-. Por si fuera poco, se encontraron restos de radioactividad en las ropas de algunos de ellos, sin llegar a darse una razón convincente para ello. La conclusión para estas muertes fue la de fallecimiento por politraumatismo provocado por causas no determinadas. En el informe final se aseveró que “una fuerza desconocida e insuperable” había sido el detonante del trágico destino de los excursionistas.

Y hasta aquí, un resumen de los hechos y los resultados de las investigaciones oficiales.

Incidente del paso Dyatlov. Fotografía tomada de dyatlovpass.com

Unos hechos tan confusos, inevitablemente envueltos en un halo de misterio por lo extraño de la situación, de los que los investigadores oficiales llegan a una conclusión tan ambigua, unidos al hermetismo del régimen soviético de cara a facilitar información o a permitir otras investigaciones, es inevitablemente el caldo de cultivo perfecto para la aparición de todo tipo de teorías y conjeturas, algunas de ellas lógicas y racionales -en cierto modo- y otras totalmente descabelladas y absurdas.

Muchos investigadores, profesionales y amateurs, se dedicaron con ahínco a lo largo de las décadas a recabar información e intentar unir las piezas del rompecabezas para obtener una explicación que arrojara luz al misterio. Las principales teorías -las que cuentan con más adeptos- que tomaron forma tras muchos estudios, análisis y averiguaciones se pueden resumir en las siguientes:

  • Pruebas militares: Hay teorías que afirman que pudieron llevarse a cabo pruebas secretas con armamento militar en la zona de la montaña Jólat Siajl, como el lanzamiento de cohetes secretos, pruebas con armamento nuclear o minas lanzadas con paracaídas.
  • Espionaje: Alekséi Rakitin en su libro Dyatlov Pass defiende que tres de los miembros de la expedición -uno de ellos veterano de la Segunda Guerra Mundial- podrían pertenecer al KGB -la agencia de inteligencia de la Unión Soviética y rival directa de CIA estadounidense- y tener la misión de entregar muestras radioactivas a los americanos con el fin de poder tomarles fotografías, descubrir la célula y desmantelarla -los otros siete miembros desconocerían por completo el objetivo real de la excursión-. Sin embargo, se cree que los americanos pudieron darse cuenta del engaño y todo el grupo acabó eliminado. Para reforzar esta teoría, existen testimonios de testigos que aseguran que se recogieron más de nueve cuerpos en el lugar de los hechos.
  • Desnudo paradójico: Existen casos documentados y estudios que prueban que en un estado de hipotermia puede originarse una falsa sensación de calor extremo, empujando al afectado a desvestirse hasta el punto de quedarse sin ropa alguna. Algunos expertos e investigadores sugieren que los miembros de la expedición pudieron sufrir este trastorno.
  • Infrasonido: Donnie Eichar en su libro Dead Mountain sugiere que en la zona de los hechos se pudo generar el fenómeno conocido como calle de vórtices de von Kármán, lo cual pudo producir un sonido con una frecuencia tal que lo hiciese inaudible por el oído humano pero con la capacidad de producir ataques de pánico entre los miembros de la expedición. Esto pudo provocar la huida descontrolada y en desbandada de la tienda. Debido a las brutales condiciones climáticas en el exterior y a la oscuridad, fue imposible volver al campamento de nuevo para guarecerse -aun habiendo recuperado la cordura-, habiendo perecido en el intento.
  • Avalancha: Otra de las teorías sugiere que el desastre lo pudo originar una avalancha, basándose en el registro de datos meteorológicos de la zona en los que se refleja una caída de la temperatura de -11 a -25ºC. Aunque las evidencias físicas halladas en la zona durante las investigaciones hacen improbable esta teoría.

Las anteriores son las teorías con sentido y probabilidad real de haber ocurrido desde un punto de vista racional y científico. Pero en un incidente con unos hechos tan extraños, ocurridos aparentemente sin sentido alguno y con unas conclusiones oficiales tan poco esclarecedoras y envueltas en tanto secretismo, no podían faltar las teorías descabelladas y poco creíbles apoyándose en criaturas terroríficas y OVNIS:

  • Yeti ruso: En 2014 un canal de televisión emitió un documental titulado Russian Yeti: The Killer Lives en el que se expone la posibilidad de que los excursionistas pudieron ser atacados por una criatura desconocida, algo así como un Yeti. Aunque eso sí, el documental concluye finalmente que, como es lógico, no hay ningún tipo de evidencia que sostenga esta teoría. ​
  • Extraterrestres: Un grupo de excursionistas cerca del lugar de la muerte del grupo de Ígor Diátlov declaró haber avistado orbes anaranjados en el cielo. A raíz de esto, se especuló con la posibilidad de intervención de seres de otros mundos, sin otras evidencias ni testimonios que el de los excursionistas y la hipótesis sostenida por el expolicía Lev Ivanov. ​Sin embargo, estos avistamientos aparentemente de OVNIS no harían otra cosa que reforzar la teoría de la realización de pruebas militares secretas en aquel lugar la noche del incidente.

Hay además otras teorías que intentan explicar los trágicos sucesos de aquella noche, aunque sin poder sostenerse en pruebas o argumentos sólidos y creíbles. Algunas son:

  • Atacados por una tribu Mansi de la zona.
  • Atacados por un grupo de presos fugados de un Gulag o campo de prisioneros soviético.
  • Intoxicados tras la ingesta de setas alucinógenas.
  • Afectados por una tormenta eléctrica.
  • Intoxicados accidentalmente por los humos de un hornillo de campaña encendido en el interior la tienda.

Como puede verse, las teorías surgidas para intentar explicar lo que allí ocurrió son como los colores: hay para todos los gustos. Una vez, hace mucho tiempo, di accidentalmente con un artículo que hablaba sobre el Incidente del paso Dyatlov, precisamente buscando información relacionada con el fenómeno del desnudo paradójico en casos de hipotermia, y al ser una cosa tan extraña tratándose de nueve montañeros, todas personas jóvenes, fuertes y con experiencia, me causó mucha curiosidad e indagué leyendo varios artículos, visitando blogs y páginas web especializadas, etc. -hay una vasta bibliografía acerca del incidente, desde pequeños artículos hasta libros, pasando por blogs y páginas web dedicadas en exclusiva e incluso una película, Devil’s Pass-, de modo que finalmente terminé haciéndome una idea general de lo ocurrido e inevitablemente pensando sobre lo que pudo ocurrir e inclinándome hacia algunas de las teorías que he referido antes.

Yo, personalmente, sólo creo en lo que la ciencia y la razón pueden probar y demostrar. Dicho esto, en mi opinión hay varias teorías -como la del Yeti y la de los extraterrestres- que quedan directamente descartadas y varias teorías que cobran más fuerza por tratarse de hechos que perfectamente podrían haber ocurrido. Y me estoy refiriendo a las teorías relacionadas con pruebas de armamento y espionaje.

Aquellos hechos ocurrieron en el año 1959, cuando la Guerra Fría estaba en su punto álgido y las tensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética, los dos grandes superpoderes de la época, bien podrían haber sido el detonante de una Tercera Guerra Mundial. La Guerra Fría no tuvo a soldados ni maquinaria militar en los campos de batalla, pero sí a la inteligencia y a los servicios secretos y de espionaje funcionando a pleno rendimiento tanto en uno como en otro bando. Además, cada ejército por su lado –US Army y Ejército Rojo– investigó y desarrolló nuevo armamento cada vez más potente y letal -armas nucleares, biológicas, cohetes, misiles, aviones…-, siendo todo esto hechos históricos perfectamente documentados y registrados.

No es descabellado pensar que el grupo de excursionistas estuviese en el lugar equivocado en el momento equivocado y que en alguna prueba militar algo saliese mal, desembocando en tan funesto final para aquellos nueve jóvenes, o que quizá fuesen testigos de algo, involuntariamente, que no pudiesen presenciar por tratarse de ejercicios secretos de los que nadie excepto sólo unos pocos podían tener conocimientos, y ser eliminados y silenciados para siempre sin contemplaciones.  

Tampoco es descabellado pensar que pudo tratarse de una operación de espionaje e inteligencia encubierta, que algo saliese mal y que el encuentro terminase de la peor manera posible. Esta teoría gana fuerza debido a que uno de los miembros de la expedición -el de más edad, que se unió al grupo a última hora y de una forma un tanto precipitada- era un veterano combatiente de la Gran Guerra Patria -nombre dado por la Unión Soviética a la Segunda Guerra Mundial- y que según dan a entender algunas fuentes, pudo estar involucrado en actividades de inteligencia en los años posteriores a la misma.

De todos modos, todas las teorías expuestas no son más que especulaciones, basándose en hechos y evidencias más o menos sólidas, y cada persona que haya mostrado algo de interés en el tema tendrá su propia opinión en función a lo que haya leído y el juicio que haya podido hacerse al respecto.

Y como dato esperanzador, decir que la Fiscalía General de Rusia volvió a reabrir el caso sesenta años después, a comienzos del año 2019, enviando un equipo de meteorólogos, geólogos y socorristas al lugar del incidente. Según un portavoz del organismo, los fiscales ya han examinado el documento de la causa penal, aseverando que “nuestros colegas demostraron que todos los datos se corresponden con la realidad. De las 75 versiones de lo ocurrido, tenemos previsto probar las tres más creíbles, y todas ellas están relacionadas con catástrofes naturales”. Esperemos que esta vez se dé una explicación lo suficientemente lógica, fundamentada y creíble como para que el Incidente del paso Dyatlov deje de ser, después de seis décadas, un misterio irresoluble.

Y por último, para aquel/la que quiera profundizar mucho más en este tema, dejo aquí el enlace de una página web -entre muchas- dedicada única y exclusivamente al incidente, con una cantidad de datos y detalles recopilados realmente abrumadora. Un trabajo, sin duda, digno de elogio. El sitio web en cuestión es dyatlovpass.com.

Portada de la página web Dyatlov Pass, el sitio más completo y con mayor cantidad de información y detalles recopilados que he visto en la red acerca del incidente.